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02 febrero 2025

Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, el fluir de la naturaleza


Tenía verdadero interés en conocer los humedales de Daimiel y las lagunas de Ruidera. Así que decidí combinar el viaje. Para ello busqué alojamiento en dos áreas diferentes. Una en Villanueva de los Infantes, para desde allí visitar el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera y la otra en Almagro, para visitar el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.


También quería conocer San Carlos del Valle y Viso del Marqués, así que la decisión de fraccionar el viaje en dos partes resultó muy acertada. Fue una decisión meditada y sopesando pros y contras. Fue un recorrido completo. No tuvimos que recorrer tantos kilómetros y las dos ciudades, tanto Almagro como Villanueva de los Infantes, nos ofrecían justo lo que queríamos: cultura y naturaleza.

La arquitectura de Almagro y Villanueva de los Infantes poseen puntos en común, como el trazado racional de sus calles, los edificios renacentistas y barrocos y unos paisajes muy diferentes a lo que estamos acostumbrados.

Las comarcas del Campo de Calatrava, a la que pertenece Almagro, y las del Campo de Montiel, a la que pertenece Villanueva de los Infantes, nos deslumbraron con sus parajes. No te esperas que en ese paisaje aparentemente vacío, no lo sea en absoluto. Es un territorio agrícola con pequeñas elevaciones aterciopeladas. El horizonte siempre está presente y cuando crees que el paisaje se repite y no esperas nada nuevo, te sorprende con unas lagunas formadas por el nacimiento del río Guadiana (río Pinilla).


Se trata de varias lagunas que recorren este Alto Valle del río Guadiana formando unas cascadas y unas lagunas a lo largo del mismo. De hecho, se escucha perfectamente el agua al precipitarse por las cascadas. De ahí su nombre de Ruidera, de ruido.

Maqueta y mapa del Centro de Interpretación de las Lagunas de Ruidera

Llegamos a las Lagunas de Ruidera a primera hora de la mañana. La mayoría de lagunas aún estaban en sombra. Despuntaba que iba a hacer un día espléndido y ciertamente así fue. Nos detuvimos en el centro de interpretación del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera para recabar información. En el centro, hay servicios algo que se agradece antes de empezar la ruta. Allí nos explicaron que este sistema de lagunas discurre durante 35 kilómetros en forma de escalera conformando a lo largo del valle 15 lagunas. Las lagunas se han formado por barreras naturales de calizas de toba que se suceden a lo largo del recorrido del río Guadiana. La toba es una piedra caliza que se deposita a lo largo de los años sobre el terreno o sobre plantas.


Estas lagunas las comparten las provincias de Albacete y Ciudad Real. Se oyen, se ven y son: la laguna Blanca, la laguna Conceja, la Tomilla, la Tinaja, la de San Pedro, la Redondilla, la Lengua, la Salvadora, la Santos Morcillo, la Batana, la Colgada, la del Rey, la Cueva Morenilla, la Coladilla y la Cenagosa. Existen habilitados diversos senderos que recorren en paralelo algunas de estas lagunas.

 
 

Nosotros realizamos a pie la ruta que transcurre cerca de los márgenes de las lagunas y recorre el valle paralela al río. Desde este entorno, es posible observar que la mayoría de los árboles de las zonas que se pueden inundar son chopos, álamos y olmos. En las zonas no inundables hay pinos, encinas y carrascas. Es una ruta que se puede hacer andando o también en bici. Pasamos por la laguna Redondilla, la Lengua, la Salvadora, la Santos Morcillo, la Batana y la del Rey. El recorrido no tiene ninguna dificultad dado que el terreno posee poca pendiente. Hay otros itinerarios de mayor dificultad, todos ellos marcados, como lo el de la senda del castillo de Peñarroya.


Este peculiar y único enclave de estas características que existe en la península ibérica nos fascinó. Nuestra excursión fue muy especial. No había gente, únicamente nos cruzamos con un par de ciclistas y poco más en todo el recorrido. Pudimos así tener una comunión perfecta con la naturaleza y con el entorno. Fue uno de los mejores días de nuestro viaje. Además, días atrás había llovido mucho y se notaba en la cantidad de agua que bajaba por el valle y llenaba las lagunas. Toda una experiencia.

22 enero 2025

Bujalance, en la Comarca del Alto Guadalquivir.


En nuestro periplo entre Úbeda y Córdoba, hicimos una parada en Bujalance, ya que había leído que Bujalance era el pueblo andaluz más andaluz de Andalucía. Eso me intrigó​. Así que Bujalance fue una lógica parada para conocer una población a la que se le atribuía una consideración de este tipo.


Procedíamos de Úbeda, una ciudad con un centro histórico cuidado y monumental. Bujalance nos resultó una población sencilla con un castillo-alcazaba escondido entre la gran iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y entre casas solariegas que han crecido a lo largo de su muralla.

Bujalance se ubica entre suaves y aterciopelados montes de olivares y verdes campos de trigo, en la comarca del Alto Guadalquivir. La villa cuenta con unos 7.000 habitantes. Es una localidad extendida de casas blancas con los típicos enrejados que cubren ventanas, ventanales, balcones y hasta puertas.



A vista de pájaro, se puede observar sin dificultad la planta cuadrada del castillo. Desde las alturas se aprecia una ligera desviación, seguramente provocada por el deterioro del muro y su posterior reconstrucción.
Cuando llegas al lugar dónde por lógica se halla el castillo no encuentras más que casas que lo ocultan. En uno de esos edificios se ubica la oficina de Turismo de Bujalance y Centro de interpretación del castillo alcazaba.


Desde la oficina una guía te abre esta fortaleza y te narra sus avatares históricos o lo que se sabe de ella. Se mandó construir en época de Abderramán III, como fortaleza militar. De las 7 torres que tenía solamente quedan dos en pie.
Posteriormente, parte de la urbanización en los extramuros de la alcazaba se desarrolló la urbe, utilizando sus muros y sus piedras para construir sus viviendas.


Uno de los lugares más bonitos y concurridos de Bujalance es su plaza Mayor, también llamada plaza de los Naranjos. Una plaza rectangular, declarada conjunto Histórico Artístico. No es muy grande. Me pareció un lugar tranquilo, aunque con muchos bares y tabernas que se extendían a lo largo de la misma.

En su cabecera se sitúa el Ayuntamiento. Un edificio singular con un arco que lo atraviesa en uno de sus lados. El consistorio se apoya o descansa sobre una de las paredes de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Enfrente del edificio, se levanta un gran edificio de color granate. Es la hospedería la Querencia, en la que descansó Alfonso XIII a su paso por esta población.


Antonio Palomino, pintor barroco que se formó en los talleres de Juan de Valdés Leal, nació en Bujalance. Si pasas por a la Oficina de Turismo verás una escultura en su honor.

08 enero 2025

Alarcón y su castillo

La llegada a Alarcón es de las que dejan huella. Su imponente castillo, actual parador nacional Marqués de Villena, ocupa el lugar más elevado de esta población, en el peñasco llamado Pico de los Hidalgos. Si quieres pernoctar en él, tienes que tener en cuenta que sólo dispone de 14 habitaciones. Las paredes de su muralla ocultan la villa de Alarcón, una población que es grande en construcciones civiles y religiosas, aunque no deja de ser una pequeña y pintoresca localidad con poco más de 150 habitantes, en invierno. La población se triplica, eso sí, en época estival.


Para entrar en esta villa de la provincia de Cuenca, hay que acceder a ella cruzando las puertas de la muralla que protegían a la población de posibles ataques. Además de esto, las profundas hoces y cañones del río Júcar que se formaron a lo largo de los siglos han hecho de este peculiar enclave un lugar inaccesible. En este singular lugar, se han descubierto vestigios de poblaciones anteriores, sobre todo de íberos y romanos.


Varias torres-vigía forman parte de la protección del entorno de Alarcón. El castillo original se construyó alrededor del siglo XII, por orden de Alfonso VIII. En época y por mandato del Infante Don Manuel, en el siglo XIV, se edificaron parte de las murallas y ciertas reformas del antiguo castillo. 

También, se acabaron las obras de remodelación de las puertas de entrada y las torres vigía. La más importante y mejor conservada la Torre de los Alarconcillos, que protegía a Alarcón de los asedios. 

Ya en el siglos XV, por orden del Marqués de Villena, se terminaron las obras de reforma y de mejora del castillo. Las tres puertas que quedan en pie son: la Torre de Cañavate, la Torre de Armas y la bien conservada Torre de los Alarconcillos.  



Esta población tiene la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC). Resulta de mucha utilidad pasar por la oficina de Turismo, dado que allí te indican las mejores rutas para pasear y los senderos a seguir para acceder a los meandros que forman el río Júcar al pasar por Alarcón.


Me sorprendió Alarcón y me gustó mucho. Es muy bonita. Además, en sus calles se pueden leer carteles con textos moralizantes escritos por el Infante Don Manuel, autor de una importante obra medieval: El Conde de Lucanor.