Vilafamés no está muy lejos de Castellón de la Plana, a unos 26 kilómetros. Si vas a Benicassim, Oropesa o a Castellón de la Plana, merece la pena ir a pasar el día o dormir en Vilafamés. Desde esta localidad puedes realizar multitud de excursiones y visitar los pueblos más interesantes de la vecina comarca del Alto Maestrazgo como Culla, por su arquitectura e historia, o La Serratella por tener buenas vistas y muchas rutas de senderismo.
Quisimos volver a visitar Vilafamés otra vez. Hacía más de nueve años que no íbamos por la zona. Quería saber si había cambiado mucho, si los muchos visitantes o turistas que van a ver esta peculiar localidad la habían transformado. Me llevé una sorpresa, porque Vilafamés sigue más o menos igual que cuando estuve allí a finales del 2016. Ni siquiera había crecido mucho más. Seguía igual de bonita y de limpia. Eso sí, han abierto un gran espacio para el aparcamiento de coches, caravanas y autobuses, por lo demás sigue prácticamente de la misma manera. Sobre todo, se mantiene casi igual su centro histórico. Un centro histórico que detenta la consideración de ser un BIC (bien de interés cultural). De hecho, es uno de los pueblos más bonitos de la zona. No obstante, han crecido urbanizaciones en el área más llana y menos empinada de la villa. Urbanizaciones alejadas, eso sí, del centro histórico. Supuse que habría crecido mucho -sobre todo porqué detenta el título de ser uno de los pueblos más bonitos de España-, pero no me dio esa impresión. Sigue siendo un lugar sosegado, al menos fuera de la alta temporada, es decir, fuera de los meses de primavera y verano.
Vilafamés se localiza en la provincia de Castellón, en la comarca de la Plana Alta. Enclavado a espaldas de la serranía litoral y muy cerca del parque natural Desert de les Palmes (Desierto de las Palmas). Delante de Vilafamés se extiende un llano muy fértil, con campos de cultivos de olivos, algarrobos, almendros, frutales y vides.
Vilafamés lo corona un castillo que fue alcazaba andalusí, aunque en el siglo XIII pasó a manos de la orden militar de Montesa que obligó ya en el siglo XIV a los habitantes de la villa a que reforzaran y ampliaran la fortaleza transformándola, de este manera, en un castillo-palacio.
Otro de los edificios que destacan en Vilafamés es la iglesia de la Asunción. Su construcción empezó en el siglo XVI, aunque las obras finalizaron en el siglo XVIII.
Lo verdaderamente emocionante en Vilafamés es perderse por las laberínticas callejuelas empinadas. Todas deparan una sorpresa o una curiosidad o un rincón que emana poesia. Es necesario subir y subir para ver las mejores panorámicas de este territorio. Desde el castillo se obtiene una extensa visión de sus alrededores.