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30 octubre 2026

Pasito Blanco, simple relax


Pasito Blanco se localiza entre las localidades de Arguineguín y Maspalomas. Es un puerto de atraque de barcos de recreo y de pesca deportiva. También dispone de una pequeña playa de arena dorada cuando le da el sol y que se oscurece tirando a un tostado grisáceo cuando no le da el sol o hay nubes. Sus aguas limpias y frescas son un remanso para el cuerpo. Conocimos esta playa en el mes de marzo, pero nos gustó tanto que decidimos volver y alojarnos en sus proximidades. Existen playas mejores con más servicios y con bandera azul, pero para nosotros está playa es única. Dispone de todas las comodidades que uno puede desear si le gustan las vacaciones sosegadas y sin ruidos de bares, terrazas, coches o motos.


Nos gustaba despertarnos y a primera hora de la mañana, visitar la playa de Pasito Blanco y zambullirnos en el océano. El agua a esas horas del día era una balsa.También a última hora de la tarde, cuando se calmaba el viento.
Resulta muy agradable porque los vecinos vienen a hacer deporte, en plan relajado. Es una playa familiar, de gente joven sobre todo por las tardes, cuando salen del trabajo o de jubilados durante todo el día.


Nuestro alojamiento suponía una gran ventaja porque podíamos ir andando a la playa sin necesidad de coger el coche, ni tragarnos el tráfico que suele haber por la carretera de la costa desde Mogán a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, sobre todo por la carretera GC-1. Otra de las ventajas de alojarse en Pasito Blanco es poder pasear por el puerto deportivo y llegar hasta la Punta Yacht Club. Se trata de un club marítimo con acceso al mar desde una plataforma de madera con servicio de tumbonas y parasoles. Lo mejor, el restaurante. Sirven tapas y también platos a la carta, tanto al mediodía como por la noche. Nos encantaron las tortitas de camarones y las chips de morena. Crujientes y sabrosas. Ideales para tomar con una bebida fresquita, mientras contemplas el océano y la entrada de los barcos, veleros y catamaranes que atracan y buscan refugio por las noches.


Alojarse en Pasito Blanco supone un descanso para la mente y, a la vez, disfrutar de un lugar muy estimulante sobre todo para hacer deporte.

11 octubre 2026

Necrópolis de Arteara


Gran Canaria posee una orografía que hace difícil la conexión entre muchos lugares del interior. El pico de la Nieves con 1949 metros y el Roque Nublo de 1813 son los puntos más elevados de la isla. Por esa razón, los barrancos son unas de las características más importantes del relieve de la isla. Surgen a partir de las altas cumbres y llegan hasta el litoral. En uno de esos barrancos, en el barranco de Fataga, se localiza un enclave arqueológico muy particular. En concreto en la pequeña aldea canaria de Arteara, situada entre Maspalomas y Fataga. Mucha gente pasa de largo, camino a Fataga o a Tejeda, de este peculiar enclave. Su localización en el lecho del barranco le otorga un paisaje privilegiado. Este lugar entre macizos, el de Amurga y el de Ayaguares, junto con el agua de lluvia que baja por la torrentera forman un oasis. Un bonito sitio por la dureza de las rocas volcánicas y el verdor sosegado del palmeral Aserraderos. Un palmeral que se asienta en la base del vértice del barranco.


Queríamos conocer el recinto arqueológico de la Necrópolis de Arteara. Aparcamos el coche en la entrada del pequeño pueblo. La población es sencilla. A ambos lados del estrecho camino que cruza el pueblo, se han construído las viviendas. Las casas que se encuentran en este camino se han edificado utilizando las rocas volcánicas de los alrededores. Entre las viviendas, hay pequeños huertos y árboles frutales tales como el mango, la higuera o los limoneros. Al final de este camino se halla al Centro de Interpretación de la Necrópolis de Arteara.


El centro de interpretación estaba cerrado, pero seguimos el recorrido señalizado subiendo a la necrópolis. Has de ir bien calzado, porque hay piedras con agudas aristas y una gran variedad de cactus, suculentas, chumberas, magarzas y mato risco. El recorrido consta de varios tramos algunos básicos y otros más complicados. Toda la área, unos 137.000 metros cuadrados, se hallan cubiertos de los restos del desprendimiento de un antiguo risco.


La necrópolis de Arteara es el cementerio aborigen mayor de la isla. Se hallan más de 890 estructuras de diferentes enterramientos. Se componen de túmulos o tumbas tubulares de rocas de fonolita o de basalto, de color marrón rojizo o verdes oscuro, aprovechando las rocas del derrumbre del risco. En los años setenta, fue declarado monumento Histórico Artístico. Hay túmulos de más de 2.000 años de antigüedad.


Nos gustó el paseo, la ubicación en el barranco de Arteara entre altos macizos y la impresionante necrópolis. Un buen lugar para visitar, aunque conviene huir de las horas más calurosas ya que en la necrópolis no hay sombras.

26 septiembre 2026

Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas


Tres ecosistemas forman la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas: La Charca, El Palmeral y las dunas que dan nombre a la reserva. El agua de lluvia baja por los barrancos de Fataga y de Ayagaures y forma la laguna generando un ecosistema de nidificación de aves, sobre todo, migratorias.


El área del Palmeral se halla situado dentro de la Reserva. Más de 90.000 metros cuadrados de palmeras datileras que rodean una gran zona de La Charca y las Dunas de Maspalomas que se formaron por sedimentos provenientes de la erosión continuada de las rocas volcánicas arrastradas por las lluvias de los barrancos y de conchas de moluscos y otros sedimentos calcáreos que las corrientes marinas dejan en la orilla. Al secarse, el viento los deposita hacia el interior de la tierra, formando las altas dunas móviles de Maspalomas. Una gran zona de estas dunas actualmente ya no son móviles debido a la construcción de hoteles y otros edificios que ahora forman una barrera.


Esta demarcación de Gran Canaria es una de las más bonitas de toda la isla, pese al exceso de hoteles, bungalows, urbanizaciones etc. Con todo, la reserva natural especial de Maspalomas tiene unas características que lo convierten en un enclave único por su vegetación, por su paisajismo, por su riqueza botánica y de fauna.

En nuestro anterior viaje a Gran Canaria no pudimos ver en profundidad la zona de las dunas. Por eso, en este último viaje, decidimos alojarnos cerca, en Pasito Blanco, lejos del bullicio cotidiano de Maspalomas y sobre todo lejos de la playa del Inglés (seguro que su denominación proviene de la cantidad de personas de esa nacionalidad que residen y visitan la zona). Desde Pasito Blanco hay poca distancia hasta el área del Palmeral y la Charca. Este viaje decidimos dedicarle toda una mañana.


Nos costó encontrar aparcamiento, pero lo conseguimos cerca del Faro de Maspalomas, justo al lado de la playa de Las Meloneras. La zona, pese a ser hiper turística, está muy cuidada y es bonita con amplias áreas de pre dunas. Se nota que es la "joya de la corona" de esta isla. Grandes y lujosos hoteles con extensos jardines se suceden en primera línea costera. Un entramado de hoteles, tiendas y carreteras sin salida forman el preludio de la extensa Reserva Natural de Maspalomas.


Iniciamos el recorrido desde el faro hasta la punta de Maspalomas. En esta franja litoral hay algún chiringuito y también una amplia área nudista, sobre todo masculina y LGTBI. Vimos que mucha gente recorría la orilla de la playa justo donde empiezan las dunas. La brisa es constante y es un paseo agradable y distraído.


Aconsejo visitar las dunas a primera hora de la mañana o bien al atardecer. Cuando el sol aprieta, caminar por los recorridos habilitados con vallas de madera puede ser insoportable a causa del calor.

10 septiembre 2026

Arillas y su playa dorada


Arillas se localiza a los pies de la población de Afionas. Su bahía enmarca una bonita playa de arena tostada, entre acantilados. Las bahías vecinas de Agios Georgios Pagoi y Agios Stefanos Avliotes se hallan a pocos kilómetros. De hecho forman parte de la continuación del litoral de las playas noroccidentales de Corfú. Delante de la marina de Arillas los islotes con forma de barco, Nisída Karávi.


Muchos visitantes vienen a Arillas atraídos por la gran oferta de cursos de yoga. También se hacen reuniones a última hora de la tarde, antes del ocaso, dónde la gente baila o quedan hipnotizados por sus puestas de sol. Pese a las indicaciones de que no se practique el nudismo, lo practica la mayoría de visitantes que acude a esta playa. Sólo en la parte central de la playa, donde se hallan los locales de restauración, comercios y cafeterías, se respeta esta prohibición. En cambio, en ambos extremos de la playa, en la zona de los acantilados, se ejercita el nudismo.


En la zona norte de la playa, se practica el nudismo con jolgorio, sin ningún reparo. En la parte sur de la playa, la más cercana a Afionas, el nudismo es más relajado y tranquilo. Muchos hacen yoga en la playa y después se introducen en el mar sin ropa. Al atardecer, allí se hacen encuentros para bailar mirando al sol. Una forma de contacto con la gente y la naturaleza. Un ejercicio de encuentro con uno mismo y de armonía con el sol.


La playa de Arillas es una playa ventosa, un poco más que en otros lugares del norte de Corfú, pero esa brisa no dura todo el día. Si el día se despierta con viento, lo más probable es que se calme por la tarde y quede una tarde maravillosa de playa, ya que la brisa se lleva el calor. O puede despertar el día calmado y por la tarde empezar el viento. Con viento o sin viento, los atardeceres en Arillas son de esos que te quedan en el recuerdo para siempre.


Nos alojamos en Nóa Suites un alojamiento pequeño, limpio y bonito a 600 metros de la playa en un lugar campesino y tranquilo un poco alejado del bullicio de las playas en verano. Estábamos rodeados de campos de olivos y huertos. Vimos muchos pozos de agua. Quizás esa facilidad para conseguir agua posibilita que el campo aquí no se abandone. Al contrario, muchos habitantes de Arillas que pueden tener un negocio familiar de habitaciones o apartamentos para turistas de veraneo y en invierno, vuelven a su rutina habitual en el campo cuando esos negocios de playa se ven obligados a cerrar en invierno.


La ruralidad de Arillas hace a esta población costera todavía más interesante, ya que pese a estar en verano invadida por turistas, mayoritariamente europeos, mantiene ese aire campestre. Eso sí, los turistas han cambiado los horarios de las tabernas y de los restaurantes. También de las comidas. La gastronomía se ha globalizado. Resulta difícil encontrar comida griega, pero es facilísimo toparse con hamburguesas, pizzas y espaguetis. Eso sí, las ensaladas griegas están presentes en la mayoría de los establecimientos de comida con productos locales cultivados por agricultores de la zona. Asimismo, en las panaderías venden donuts, croissants y dulces que no tienen nada que ver con los dulces griegos. Lo único que no ha cambiado con el paso del tiempo es que se siguen ofreciendo y sirviendo los vinos griegos. No cabe duda de que los griegos están orgullosos de sus vides.