Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Denia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Denia. Mostrar todas las entradas

11 julio 2025

Jávea o Xàbia, en la comarca de la Marina Alta


Jávea se localiza a los pies del cabo de San Antonio y del Parque Natural del Montgó, en un fértil valle que en primavera reluce con vibrantes tonalidades verdes. La bahía de Jávea se extiende desde el cabo de San Antonio, al norte y el cabo de San Martín, al sur. La belleza singular del entorno ha propiciado una feroz construcción. Muchos quieren vivir a orillas del Mediterráneo. Sobre todo, se suceden las urbanizaciones y condominios de jubilados europeos. Aquí pueden ir a la playa prácticamente todo el año y eso es lo que buscan o bien pasan los largos inviernos de sus países aquí, cerca del mar.


Hacía más de dos años que no veníamos por esta zona de la provincia de Alicante. Nos gusta visitarla por su variedad de paisajes y por la calidad de vida. Eso sí, en estos dos últimos años ha aumentado el número de chalets y de pisos tanto a pie de costa como en las laderas de las montañas que circundan Jávea. Ya no vienen únicamente ingleses, alemanes, belgas o franceses, ahora ha aumentado el número de visitantes del norte de Europa, sobre todo polacos, lituanos, suecos y holandeses. Jávea pese a todo se acomoda a los nuevos visitantes. Esta explosión demográfica ha atraído, para cubrir sus necesidades, a nuevos trabajadores, principalmente hispanoamericanos, pakistaníes y magrebíes.  
 

Jávea se acomoda poco a poco a los nuevos visitantes. Su centro histórico cada día se pone más bonito, porque se restaura la mayoría de los edificios más interesantes y emblemáticos. La Iglesia-Fortaleza de San Bartolomé es un buen ejemplo de edificio gótico valenciano construido entre los siglos XIV y el XVI. Este edificio está considerado Bien de Interés Cultural. Su estructura defensiva servía para repeler los ataques de los piratas berberiscos.


Se sabe que su centro histórico estuvo amurallado, pero poco o nada quedan de sus murallas. Eso sí persiste su pasado medieval en el entramado laberíntico de sus estrechas callejuelas. 

El Mercado de Abastos es un edificio de nueva construcción que se edificó sobre las ruinas del Convento de las Agustinas descalzas. Se construyó imitando el estilo medieval para que no destacara al lado de la Iglesia-Fortaleza de San Bartolomé. Igualmente, el edificio del ayuntamiento de Jávea se erigió, a partir del siglo XVIII, sobre la ermita  de San Cristóbal. Aunque, algunas zonas ya son del siglo XX, imitando el estilo neoclásico. 


Una de las excursiones más bonitas a realizar en Jávea y en el Parque Natural del Montgó es visitar los Molinos de viento de la Plana. Nosotros vimos 7, pero hay 11 en total. Se trata de molinos de piedra que servían para moler el trigo. Miden 7 metros de altura y 6 metros de diámetro. Algunos de ellos están habilitados como viviendas privadas. La vistas, desde allí, son aéreas a toda la bahía de Jávea. Nos encantó la excursión y los molinos. 


Pero, como no podía ser de otra forma, el mar es el gran protagonista en Jávea. La parte antigua de la villa está construida sobre una zona elevada, aunque no está lejos de la playa. Puede irse con autobús desde el centro a la costa y también andando dado que todo es bajada, si bien la subida es tremenda. Por eso, la primera vez fuimos en autobús y las siguientes veces el trayecto lo hicimos en coche, aparcando en las zonas habilitadas como parking público ahora prácticamente desiertas. En verano, es de prever que es casi imposible encontrar aparcamiento. 


Aunque, existen más zonas de baño por todo el litoral de la bahía de Jávea, como por ejemplo la más famosa, la Playa del Arenal, nosotros decidimos quedarnos en la Playa de Grava. Como bien indica su nombre, es una playa de arena, grava o guijarros. Tiene un paseo muy bonito paralelo al mar, con bares, chiringuitos, restaurantes y con la escultura del pintor valenciano Joaquín Sorolla, mirando el mar. El pintor visitó Jávea en cinco ocasiones y de esos periodos quedan 136 pinturas y más de 200 dibujos de temáticas variadas: el paisaje de Jávea, el trabajo de la elaboración de la uva pasa y, sobre todo, marinas. 


Una de las cosas que más nos sorprendieron de esta zona fue la cantidad de ciclistas de todas las edades y nacionalidades que circulan por las carreteras CV-7361 y la CV-7362. Estas empinadas y estrechas carreteras conducen a Denia y al faro del Cabo de San Antonio. Son carreteras difíciles con mucho tráfico y un claro peligro para los ciclistas. Sin embargo, la prudencia, la paciencia y los buenos modos facilitan el complicado y enrevesado tránsito por ellas. 

26 abril 2021

Castell de Castells, a descubrir

Castell de Castells es una tranquila localidad alicantina situada en el interior de la bonita comarca de la Marina Alta.
Castell de Castells no es muy grande. Respira paz. Ruralidad. Está situada sobre una empinada colina, por esa razón las calles del pueblo se adecúan a la pendiente de la montaña. Está rodeada de altas montañas. Las más importantes de la zona son la Serrella, el Forat Negre, Alfaro y Aixortà


El pueblo había llegado a tener el doble de la población que en la actualidad, pero poco a poco casi todos los pueblos pequeños se van quedando sin habitantes. La plaza del pueblo es pequeña y recogida. En esta plaza, se localiza la Iglesia parroquial. Recorrer el casco antiguo de Castell de Castells, es una buena idea. Parece pequeño, pero engaña. Es un gran laberinto de estrechas callejuelas con bonitas casas. Algunas de estilo modernista, otras más toscas y antiguas.




Solemos desplazarnos a Castell de Castells siempre que vamos a Denia, Parcent o a Xaló. Nos gusta comprar morcillas (llonganisses) de cebolla picantes o no, en la carnicería Miquel. Son unes de las mejores de la comarca. Esta carnicería es un poco peculiar. Dispone de todo un poco.

Si te gusta caminar, desde Castells de Castells, puedes hacer varias excursiones. Nosotros hicimos dos. Una al yacimiento de pinturas rupestres: el Pla de Petracos –Santuario de Pla de Petracos-. 


Para poder hacer una buena caminata, aparcamos el coche lejos y así pudimos admirar el paisaje de esta zona de la provincia de Alicante. Su paisaje nos cautivó. 
Las pinturas rupestres de Pla de Petracos se localizan en una de las paredes rocosas del Barranc de Malafí. No las puedes ver de cerca, porque por su seguridad y protección, están valladas, pero hay unos paneles explicativos sobre estas pinturas macroesquemáticas. Se pueden apreciar las figuras humanas y los motivos geométricos, todo en colores rojizos y colores tierra. La naturaleza que rodea este enclave es abrupta, espectacular y silenciosa. Sobrecoge. Ni siquiera las abejas se atrevían a emitir sonido alguno.




También, hicimos la ruta de “El Castellet”. Mientras subíamos la cuesta la tranquilidad era absoluta con su paisaje de pinos, olivos y almendros. Un lugar relajante, quizás porqué no nos encontramos a nadie por los alrededores. Hay muchas otras rutas señalizadas por la zona, como la que va a Els Arcs y la de Morro Blau.


Desde Castell de Castells se arriba a Tárbena y al embalse de Guadalest. También, vale la pena parar en Murla, Orba, Parcent y Xaló. Son localidades encantadoras con la típica arquitectura rural de esta zona.


Se halla a menos de 40 kilómetros de Denia, Jávea o Alcoi. Puedes desde allí visitar la Vall de Pop, la de Laguart, la de la Gallinera o acercarte a Bocairent a Millena Benimassot. No son muchos kilómetros, pero el paisaje compensa el viaje. También compensa, lo bien que se come por estos pueblos del interior de la provincia de Alicante

11 diciembre 2020

Gandía, entre el mar y la montaña

Conocemos muy bien el litoral alicantino, pero nunca antes habíamos estado en la zona costera valenciana. Así que quisimos subsanar este desconocimiento y decidimos visitar Gandía, situada a 70 kilómetros de Valencia capital.

Gandía, capital de la Safor, conjuga perfectamente el campo con el mar. Porque Gandía se halla entre la Serra Falconera y la Serra Grossa y el mar. Las cimas más altas de la zona son Mondúver, la Safor y la cima Molló de la Creu

Gandía es fértil, de una gran variedad natural y paisajística. No solamente tiene mar y montañas también valles como el de la Marxuquera. Es una zona fértil en gran medida, porque es una área generosa en agua. Posee grandes zonas de humedales, torrentes  y ríos que  enriquecen  la tierra por donde pasan como el río Xaraca, el río Vaca o el río Serpis. Son ríos que llevan mucho más caudal  tras el deshielo o cuando hay fuertes  lluvias. El río Serpis, que pasa  por el centro de Gandía capital, es uno de los más caudalosos. Nace en la Sierra de Mariola, cerca de Alcoy, y desemboca en el litoral de Gandía, entre la playa de Gandía y la de Venecia o la de Daimús.

 

Gandía cuenta con una de las playas más cuidadas y bonitas del litoral valenciano. Es un litoral kilométrico de playas de arena fina tostada que van desde Cullera a Oliva. Para mí, la zona más espectacular es la de Gandía a Xeraco

Gandía cuenta con unos 75.000 habitantes. Es una ciudad de tamaño medio, con un centro histórico muy agradable para pasear sobre todo la zona del Paseo de les Germanies. Todo los edificios más interesantes  y emblemáticos están cerca de esta artería de la ciudad. También, las plazas más bonitas como la Plaza del Rei, la  Plaza de la Vila la plaza Major, la Plaza del Prado, la plaza Beato Andreu o la plaza Loreto. Pasear por Germanies en relajante sobre todo cuando la cierran al tráfico que suele ser los fines de semana por la tarde. Ves a las familias salir a dar un paseo y a los niños jugando en las calles. Algo que ya no se aprecia en mi ciudad. Los niños van solos y corren y juegan en libertad como en un pueblo pequeño donde todos se conocen.

 
 
 

Me gustaron especialmente el Palau Ducal y la Casa de Cultura (conocida como la casa de la Marquesa).

Cuando estuve, en  la Casa de la Cultura, Marqués de Gonzalez de Quirós, tuve la suerte de ver la exposición de un antiguo integrante del Equipo Crónica: Manolo Valdés. Una exposición interesante entre la pobre oferta cultural de finales del verano 2020. Fue un bálsamo para el intelecto. 

  

Detrás de la Casa de la Cultura hay un pequeño y bonito jardín que comunica con la gran plaza del Prado. Un plaza de espacio espectacular tanto de tamaño como de cantidad de bares que hay para tapear (como dicen allí, para tomar una picaeta o un mosset).


 
 

Si continúas el paseo hacía el sur de Germanies, te encontrarás con los puentes que cruzan el río Serpis. Unos son para que crucen, mayoritariamente los coches y otros son solo peatonales. 

Podéis acercaros hasta el mirador de los Borja. Familia emparentada directamente por matrimonio con los duques de la Corona de Aragón, desde el siglo XV.