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25 mayo 2013

Vic


La cercanía de Vic con Barcelona permite hacer, en sólo un fin de semana, una completa visita a su extenso patrimonio cultural o gastronómico por la capital de la Plana de Vic y de la Comarca de Osona.


Su estratégica localización, no lejos del mar ni de los Pirineos, ha otorgado a Vic una esencia propia. Ha sido ciudad romana: de hecho queda una muestra de arte romano muy bien conservada, el Templo romano del siglo II. Además, la ciudad fue sede de un condado medieval y centro del obispado. 

Actualmente, dispone de buenos equipamientos: universidades, hospitales, bibliotecas, museos, centros culturales y también  comerciales.


Su casco histórico se estructura al estilo medieval con estrechas y largas callejuelas en las que conviven edificios monumentales con otros muy sencillos. 

Te sorprenderá, mientras deambulas por el casco antiguo de Vic, descubrir la  magnitud y belleza de algunos de sus edificios más singulares. Ejemplo de ello es la casa Cortada -edificio de estilo Barroco construido en el siglo XVIII - o el de la casa Fontcuberta -edificio también construido en el siglo XVIII- que alberga en su interior el restaurante Cal U. Las pinturas que decoran las paredes de este edificio son de una delicadeza hipnótica. Merece la pena comer en este establecimiento, no sólo por la calidad de la comida, sino  también por conocer un edificio con un espacio tan privilegiado como este.


En el centro de la ciudad de Vic conviven edificios románicos, góticos, barrocos y neo-clásicos y todos aparecen como por arte de magia mientras recorres las estrechas calles del centro de la ciudad.


La plaza central porticada donde se localiza el Ayuntamiento de Vic, se la conoce como el Mercadal, porque allí se sitúan las paradas del mercado de venta ambulante. Los sábados, la plaza está repleta de transeúntes que van a comprar o simplemente a observar las paradas en dónde se  vende pan, quesos, frutas, verduras, plantas, ropa, etc.


Cerca del Ayuntamiento, en la plaza de Don Miquel de Clariana, se halla el Palau Bojons o Museu Balmes, una finca señorial edificada entre los siglos XVII y XVIII en estilo Barroco. No lejos de allí, se localizan las Casas señoriales de Clariana y Parrella, ambas en estilo Barroco.

Relativamente cerca, está la capilla de Sant Miquel dels Sants que fue construida en el año 1779, año de la beatificación del santo. Sant Miquel es el patrón de Vic. 

 

Nosotros comimos justo delante de la Capilla de Sant Miquel dels Sants, en el restaurante D.O Vic (he leído que lo han cerrado). De primero, un carpaccio de pulpo que estaba delicioso y otro de gambas con berberechos y lima, que aún recuerdo con placer. De segundo, un filete de Girona y un rape con patatas y salsa de romesco. La decoración del restaurante es simple, pero los platos están muy elaborados. Comimos bien. 

17 mayo 2013

Parador de Turismo de Tortosa


La construcción que alberga el parador de turismo de Tortosa es una fortaleza que data del siglo X. Este conjunto arquitectónico, conocido como Castell de la Suda o de Sant Joan, ha experimentado grandes modificaciones a lo largo de los años. 


Localizada en lo alto de una colina, a sus pies se hallan la ciudad y el río Ebro. Su situación estratégica resulta perfecta para contemplar el fértil valle del Ebro.

 
La fortaleza se edificó sobre los restos de una antigua acrópolis romana. La fundación de la alcazaba o fortaleza es de época islámica y fue construida en el siglo X. De ese periodo, queda el basamento y el trazado y parte de las murallas. En época cristiana, se transformó en prisión, aunque más tarde se utilizó como alojamiento oficial de la Corte.


En los siglos XIV y XV se llevan a cabo reformas y se construye el Palacio Real. Desde entonces, ha sufrido importantes restructuraciones hasta llegar albergar el Parador de turismo de Tortosa.


Se trata de un parador al estilo de los antiguos paradores de turismo, un poco sombrío y con gran cantidad de muebles de época oscuros. La zona exterior del parador es tranquila. En donde se aprecia mejor esa tranquilad es en los jardines y en la terraza del bar del parador. Resulta muy agradable hacer ahí un alto en el camino y tomar algo.

19 abril 2013

Barcelona marítima


Si el día está despejado, dar una vuelta por el frente marítimo de Barcelona es una excelente propuesta. 
Desde el final de Las Ramblas, llegas caminando en un momento a la zona de playas de La Barceloneta. No está nada lejos. Además, si te gusta caminar, el paseo resulta muy entretenido. Eso sí, hay que procurar ir a primera hora, sobre todo los fines de semana y los festivos, para encontrar menos gente y poder pasear a buen ritmo. 
En el paseo, puedes sentarte en una terraza o en cualquier banco y observar el continuo  trajín de los turistas y de los habitantes de la ciudad que van de un lado a otro. 



Desde cualquier punto del puerto o de la zona del Maremagnum, las vistas del frente marino de Barcelona son muy bonitas. 


Si te cansas de caminar y te entra apetito, puedes comer o degustar unas tapas por la zona. 

Me gusta ir a la cervecería "El Vaso de oro", pero normalmente  está repleta y para poder sentarte en la barra hay que hacer cola. Tienes que tener muchas ganas de tomar una tapa o mucha paciencia.

Existen muchos restaurantes, por esta área marítima de la ciudad, en los que se puede comer bien. El veterano Can SoléCan Majó y el moderno Pez Vela o el Somorrostro.

Cerca de la playa, se puede comer en el famoso restaurante La Mar Salada, en el chiringuito el Gallito, en La Carioca o en un pequeño y discreto restaurante con una cocina deliciosa a un precio muy competitivo como es el Nass restaurant.


Si el hambre te pilla por la zona del Maremagnum, también encontrarás buenos restaurantes como el Elx y el Martina's, aunque hay muchos más.

29 marzo 2013

Moraira


Llegamos a Moraira justo antes del anochecer. Una luna enorme asomaba por la loma del peñon Cap d'Or. A esa hora, se respiraba tranquilidad. La verdadera razón, de esa aparente calma, era que estábamos en temporada baja.


          

Lo que en un principio era una sencilla y pequeña villa marinera que servía de puerto de embarque para las uvas pasas producidas en Teulada se ha transformado en una población grande y completamente orientada hacia el turismo. Este hecho, se debe no sólo al  paso del tiempo, sino también a su proximidad con dos de los núcleos turísticos más importantes de la Costa Blanca como son Jávea y Calpe.

En sus alrededores, se han edificado una gran cantidad de urbanizaciones. Muchas de las cuales, por su localización estratégica, nos impiden contemplar el verdadero paisaje mediterráneo de esa zona.


Hoy en día, el pequeño puerto pesquero se ha convertido en una gran puerto deportivo. Perpendicular al puerto, justo en el frontal marino de la villa, se ha adecuado un sencillo paseo que discurre paralelo al mar. 

En este paseo, se halla el Castillo de Moraira que data del siglo XVIII. Desde aquí, las panorámicas del Peñon de Ifach - silueta de Calpe - son magníficas, sobre todo con la puesta del sol.



Me imagino que esta área geográfica, en los años sesenta y setenta, debía estar poco urbanizada y por lo tanto el paisaje típico mediterráneo debía de primar al del ladrillo actual. 
Los altos acantilados, el campo con olivos y pinadas y el suave clima de la zona han atraído, desde hace muchos años, a un sinfín de extranjeros. Muchos decidieron quedarse a vivir aquí, como el excelente escritor de novelas policíacas, Chester Himes, que a finales de los sesenta se instaló aquí. 


Si quieres alojarte en Moraira puedes hacerlo en el hotel la Sort justo delante del mar, en el hotel Swiss Moraira, en Gema Hotel o en Los Limoneros. Todas son buenas opciones para diferentes economías.

13 marzo 2013

Playa la Granadella -Cap de la Nau-


El Cap de la Nau o Cabo de la Nao, situado en el municipio de Jávea, es uno de los puntos más orientales de la Península Ibérica. 
Se halla en el extremo sur del Golfo de Valencia. Este punto geográfico es el más cercano a la isla de Ibiza, tan sólo unos 80 km les separan. 
Unos carteles nos indican las áreas protegidas; son las microrreservas de Flora. Desde luego, a mi me parecen insuficientes. 

Todo el litoral costero del Cap de la Nau está formado por altos despeñaderos. Su  altura es considerable. Por temas de seguridad, han construido una serie de vallas de madera y metálicas para poder observar el risco, el cabo y el mar sin peligro.


Desde el Cap de la Nau, por una tortuosa y estrecha carretera, nos dirigimos hacia la playa de la Granadella.
A un lado y al otro de la misma se han construido multitud de urbanizaciones residenciales. Me entristeció ver un paisaje tan hermoso totalmente copado por el ladrillo. 
Me imagino que en esta área hace muchos, muchos años, su paisaje incontaminado debía ser espectacular. Aunque ahora tantas casas y chalets nos impidan verlo.

 

Por una estrecha carretera, con curvas cerradas se llega desde el Cap de la Nau hasta la playa de la Granadella. Es un trayecto corto, porque se localiza muy cerca del Cap de la Nau. 
La playa de la Granadella tiene forma de media luna. Se trata de una playa cerrada, de pequeños guijarros y con altos acantilados a ambos lados de la playa. 


En sus alrededores, se han construido muchas casas residenciales, aunque la mayoría de ellas, se encuentran escondidas entre altos pinos.