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07 septiembre 2013

Fotos de Mistras


Unos 15 kilómetros separaban nuestro alojamiento en Xirokambi de Mistras. De hecho, llegamos en coche hasta el recinto arqueológico en un momento. Esa fue nuestra razón principal para elegir el hotel en Xirokambi. 

También se encuentran excelentes alojamientos, aún más cerca de la antigua ciudad de Mistras, en la ciudad nueva de Mistras que se localiza a los pies de la montaña y en Esparta, ya en el valle, pero tan sólo a 5 kilómetros.

 

Fuimos al valle de Esparta, porque nuestra intención era conocer y visitar con calma la ciudad bizantina y medieval de Mistras. Calculamos que, desde Xirokambi o cualquier otro lugar en el valle de Esparta, nos facilitaría la visita al emplazamiento de Mistras, sin tener que hacer muchos kilómetros. Desde luego, acertamos ya que pudimos ir dos veces. 

 

Por mi experiencia personal, creo que si lo quieres ver bien, sin prisas, es mejor ir varias veces, debido a la situación escarpada de la colina en la que se halla y por la localización dispersa de los edificios.  
El calor allí es agobiante, casi no hay sombras. Nosotros fuimos una vez  por la tarde, antes de cerrar y a primera hora de la mañana. Aún así, no pudimos verlo todo (el Palacio de los Déspotas estaba cerrado por obras, por ejemplo).


No es fácil visitar Mistras. No porque sea difícil llegar hasta ella, que no lo es, sino por la gran cantidad de edificios y construcciones diseminados que contiene este recinto arqueológico y eso, además, unido al calor del verano dificultan la visita.

 

La ciudad posee tres partes diferenciadas -el Castillo, la Ciudad Baja y la Ciudad Alta-, por lo cual se hace complicado la visita a Mistras, en una sola vez. 
En la cima del emplazamiento arqueológico se halla el castillo franco, edificado en el año 1249. 
La Ciudad Baja, rodeada por murallas del siglo XIV y la Ciudad Alta a la que se accede a través de la Puerta llamada Monemvasia -construida en el siglo XIII-. En esta área, se edificó el Castillo de los Despotas.

 
 
Seguro que fuera de la temporada estival visitar Mistras no resulta tan fatigoso, pero aunque así sea recomiendo encarecidamente, aunque sea sólo una vez en la vida, la visita a Mistras a todos aquellos interesados por el arte en general y en particular a los estudiosos del arte bizantino.

 

29 agosto 2013

Xirokambi

Xirokambi constituyó nuestra primera parada y allí se localizó nuestro primer alojamiento: el hotel Taleton.


Xirokambi está situado a apenas 15 kilómetros de Esparta, en la ruta E65 que une Esparta con Githion. Desde Atenas, cogimos la carretera E94 vía Corintio y después Trípoli. Desde Trípoli la carretera E65 que lleva a Esparta y finaliza en Githion. 


Xirokambi se halla a un lado del valle de Esparta, también conocido como valle del Eurotas y a los pies del majestuoso Taigetos. Localizado en un fértil valle con árboles frutales, olivos y viñas, gran parte del cultivo es ecológico. Una excelente apuesta para competir en Europa.


Se trata de un pueblo genuinamente rural. Es interesante acercarse hasta allí, por su proximidad con Mistras y con el desfiladero de Anákolo. Este desfiladero tiene senderos que llegan hasta las mismas cumbres del Taigetos. Taigetos es el nombre que se le da a la cadena montañosa, con su pico más alto a 2.404 metros de altura.  

  

Instalados en Xirokambi, fuimos a ver el puente helenístico, sobre el río Rassina, que está ubicado a la entrada del desfiladero o garganta de Anákolo. Por este desfiladero, llegamos hasta el pueblo abandonado de Komousta. Me pareció increíble que un enclave tan espectacular estuviera deshabitado. Sólo una simpática pareja, él griego y ella francesa, viven allí, durante unos meses al año. Fueron muy amables con nosotros. Además de una plácida conversación nos obsequiaron con un té de roca buenísimo.


En Komousta, las casas de piedra son las mudas y únicas protagonistas de lo que allí ocurre. El silencio solo roto por el sonido de las cigarras, extraña. Después de una larga caminata, nos bañamos en el río Rassina, de aguas frías, cercano a Komousta.


El único inconveniente de esta área geográfica es el calor sofocante y aunque está cerca del mar, la cadena montañosa del Taigetos y la del Parnon que rodean el valle de Esparta impiden que llegue hasta allí la suave brisa marina. Nos explicaron que Xirokambi tiene más vida en invierno que en verano y la razón es que desde aquí se organizan excursiones, fuera ya de la temporada estival, a los montes cercanos al Taigetos


El suave clima del invierno, aunque suele nevar por esta zona, facilita los largos trayectos por la montaña. En verano, el calor impide, prácticamente, cualquier excursión que implique un gran esfuerzo.

13 agosto 2013

Peloponeso

Después de nuestra grata experiencia cretense, quisimos seguir con el periplo griego. 


Un nombre que remite a un espacio geográfico surgió con fuerza en mi cabeza: Peloponeso.


Una península fascinante, de contrastes sorprendentes y con un rico pasado histórico y cultural, ¿quién no ha oído hablar o leído algo sobre Micenas, Epidauro, Esparta, Olimpia, Corintio y la misteriosa Mistras? Nombres de lugares o personajes legendarios como Menelao y Leónidas, hechos que nos evocan históricas antiguas, mitos y leyendas...



Cuando inicié la búsqueda de información sobre mi nuevo destino, enseguida vi que debía concretar la zona que quería conocer. El Peloponeso es una península grande y muy montañosa. Por ejemplo, la cadena montañosa del Taigetos -Taygetos-, que marca y divide el fértil valle de Esparta o del Eurotas del mar, posee más de 100 kilómetros de largo desde su comienzo hasta su finalización en el cabo Matapan o cabo Tenairo.



Mi idea era llegar hasta Esparta, en Laconia, y conocer distintos desfiladeros que abundan por la zona del Taigetos y sobre todo visitar Mistras. Desde Laconia pasar a Kardamili en Messenia, para más tarde acercarnos hasta la Península de Mani. Y justamente eso es lo que hicimos. 


Lo ideal hubiera sido llegar hasta Kalamata en vuelo directo, pero debido a la dificultad de las conexiones aéreas, tuvimos que ir a Atenas, alquilar un coche y del aeropuerto llegar hasta Xirokambi, localidad escogida para pasar unos días en el valle de Esparta. 

La autopista que te lleva hasta Esparta, pasando por Tripoli es la E94 que se coge al salir del aeropuerto, en Elefsina. Se trata de una autopista nueva, bien señalizada y, a nuestro parecer, bastante económica, para el precio que están las autopista en mi país.

06 julio 2013

Calaceite


Calaceite, localidad de la provincia de Teruel, está situada en una colina entre los valles de los ríos Algars y Matarraña. 
Su importancia histórica es evidente, como así lo demuestra los restos arqueológicos que se han descubierto en la zona. El yacimiento arqueológico más importante es el del poblado íbero de San Antonio, localizado en lo alto de un cerro, muy cerca de núcleo urbano de Calaceite. Los restos del poblado datan del siglo V a C. 
En Calaceite, puedes visitar el museo arqueológico de Juan Cabré. En él, se exponen piezas originales de época ibérica, romana y medieval de distintas procedencias y que formaban parte de la colección privada del arqueólogo Juan Cabré.


Su centro histórico se articula en torno a la plaza Mayor, una plaza con soportales de arcos de medio punto. En esta plaza se halla la Casa Consistorial, el espectacular edificio que alberga el ayuntamiento. Se trata de un edificio de arquitectura civil renacentista que data del siglo XVII y que sigue el modelo de las casas-palacio típicas de esta área.
Cerca de la plaza Mayor podemos ver la iglesia de la Asunción, edificio del siglo XVII-XVIII de estilo renacentista y barroco, con tres naves y fachada monumental.


Quedan en pie restos de la antigua muralla medieval, en concreto las capillas-portales del Pilar y de San Antonio, ambas del siglo XVIII.


Si paseas por el casco viejo de Calaceite descubrirás un montón de magníficos edificios que te sorprenderán (como me han sorprendido a mí) por su buen estado de conservación, por la riqueza de los acabados en forja y en madera y por la alta calidad de los materiales utilizados en su construcción.


Quizá la gran riqueza arquitectónica y la tranquilidad que se respira en sus calles son las responsables de la gran atracción que ejerce Calaceite entre artistas y escritores, ya que han pasado por esta villa, entre otros: José Donoso -que vivió en Calaceite durante unos años- Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Juan Marsé, Carlos Barral y Gil de Biedma. 
El editor y coleccionista de arte Gustavo Gili, también, estuvo muy vinculado a ella.


La buena oferta gastronómica y hotelera es un punto añadido para visitar Calaceite. Una muestra de ello son: el hotel Cresol, el hotel Mas del Rei, el hotel del Sitjar, lo Raconet de la Plaça, casa Carmela, casa Empeltre y los apartamentos o casas de Rural Matarranya .