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23 mayo 2022
11 mayo 2022
Aracena y la Sierra
Aracena, da nombre a la Sierra de Aracena. No conocíamos esa zona de la Sierra Norte de Huelva. No obstante, sí que habíamos oído hablar, cómo no, de Jabugo que se encuentra en esta misma sierra y no muy lejos de Aracena. Buscando más información sobre este territorio descubrimos que Aracena también dispone de un gran espacio subterráneo bajo la colina o cerro del Castillo que es visitable: la Gruta de las Maravillas. Esta gran cavidad freática, con estalactitas y estalagmitas, se formó durante siglos por la acción del agua sobre las rocas calizas del cerro. Así que quisimos conocer este lugar tan especial.
El núcleo urbano más antiguo de Aracena se halla cerca del Castillo y del Cabildo Viejo (antiguo ayuntamiento). Actualmente, el centro comercial y más animado de esta población se encuentra entre la Plaza del Marqués de Aracena y la Plaza de San Pedro, pasando por las calles de Gran Vía y la Avenida de Huelva. Allí está el polo central de atracción comercial y gastronómica de Aracena. Además, cerca de la Plaza de San Pedro se encuentra la entrada a la famosa Gruta de las Maravillas. También desde allí puedes ir por un sendero hasta la Iglesia Prioral de Nuestra Señora del Mayor Dolor y al propio Castillo. Sin embargo, nosotros accedimos al Castillo desde la calle Cruces, porque de esta forma, también podíamos visitar el Cabildo Viejo, en la Plaza Alta. Desde la zona más elevada de la fortaleza la panorámica de Aracena es impresionante. Pudimos observar que Aracena aprovecha por completo el espacio del terreno del valle para crecer a lo largo del mismo, sin ocupar demasiado los montes cercanos. Respetando de esta manera la variedad forestal de sus alrededores.
Al nuestra llegada a Aracena el ir y venir de gente era una constante. Resultó complicado acceder a nuestro alojamiento, algunas calles estaban cortadas por obras y otras por ser zona peatonal y porque, además, había convocada una manifestación para reclamar que suministren agua del Pantano a Aracena y a la población circundante y así no secar los acuíferos, pozos y manantiales de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Los manifestantes aseguraban que, debido a la sobreexplotación, muchos acuíferos ya se habían secado. Los manifestantes venían de pueblos cercanos como Linares de la Sierra, Alájar o Castaño del Robledo. Se trataba de una manifestación reivindicativa, pero también festiva. El agua aquí es vida y ellos lo saben bien. Son respetuosos con su entorno.
La notable preocupación existente en la zona por la falta de lluvia, mejoró unos días más tarde cuando empezó a llover a cántaros. El último día en Aracena, aprovechamos la tregua de la lluvia, para caminar y hacer cortas excursiones.
Nos lo pasamos muy bien en Aracena. Nos encantó disfrutar de la animación de sus calles, las colas en las pastelerías (Bozquez, Gran Vía y Rufino), la gente tapeando en los bares cercanos a ambas plazas: la del Marqués de Aracena y la de San Pedro.
A nosotros nos gustaba sentarnos por la tarde en el Casino Arias Montano y tomarnos algo, mientras veíamos la animación callejera y a los niños jugando. Además, desde allí teníamos, a través del gran ventanal, una perspectiva diferente del Castillo de Aracena y unos atardeceres de lujo. El ritmo es reposado. Por esa razón, conviene visitar Aracena sin las aceleraciones típicas de los que vienen de las grandes urbes.
Location:
21200 Aracena, Huelva, España
26 abril 2022
Cáceres, viajar en el tiempo
Cáceres es una ciudad muy agradable, de un tamaño mediano. Es muy apta para caminar. Sin embargo, algunas zonas de la ciudad están en pendiente y pasear por ellas resulta un poco más agotador. Aunque, su centro histórico resulta tan impactante, por su belleza, que olvidas cualquier pequeño inconveniente.
Hablamos de una ciudad, con mucha historia. Fundada inicialmente por los romanos, se sitúa muy cerca de la calzada romana en la ruta de la Vía de Plata. Se trata de una calzada enlosada y empedrada que servía para unir comercialmente el norte de la Península con el sur. La importancia de esta vía de comunicación y de comercio se puede apreciar por los restos de construcciones romanas que existen en la provincia y en sus alrededores. El puente romano de Alconétar, los restos de la ciudad romana de Cáparra, el conservado puente de Alcántara y su templo dedicado a Trajano.
El hecho de que Cáceres estuviera tan estratégicamente situada facilitó el comercio y su riqueza. Muchas son las construcciones de palacios medievales que se localizan en su laberíntico centro histórico. La ciudad fue reconocida en 1986 como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La mejor forma de acceder a intramuros y a la ciudad medieval de Cáceres es atravesando el Arco de la Estrella -construido en el siglo XVIII en substitución de un arco anterior del XV que era más pequeño-. El Arco de la Estrella ampliaba la entrada a los carruajes para acceder al casco viejo de la villa. Una vez atravesado este arco puedes admirar su rica arquitectura y patrimonio. En cualquier rincón descubres palacios renacentistas, monumentales iglesias como la Concatedral de Santa María o la Iglesia de San Mateo, conventos como el de las Jerónimas, el de San Pablo o el de Santa Clara, la gran Plaza Mayor del siglo XV, con la magnífica Torre de Bujaco y un interesante aljibe de época hispano-árabe. También es posible visitar museos y casas-palacios abiertas al público como el Palacio de los Golfines de Abajo del siglo XV, al que puedes acceder pagando una entrada y con un guía que te facilita el acceso a las dependencias del palacio y te explica la vida de los Golfines de Abajo y sus descendientes. Nos pareció interesante el recorrido por las diferentes dependencias del edificio, más aún con la ayuda y explicación que hizo el guía.
Lo mejor para disfrutar del centro de Cáceres es dejarse llevar y pasear sin rumbo fijo a lo largo de sus callejuelas. En cualquiera de ellas puedes contemplar un edificio que te sorprenderá o pequeñas y recogidas plazas como la plaza de las Candelas, la de San Jorge, la de Pereros o la de los Veletas.
Me quedé con ganas de estar más tiempo en Cáceres. Para poder disfrutarla tranquilamente, por ejemplo por la noche, pero según pasaban las horas la ciudad se llenaba de turistas y resultaba incómodo pasear pausadamente por sus calles. Además, nos queda pendiente visitar el singular Museo de Arte Contemporáneo de Helga de Alvear. Únicamente por conocer este museo ya nos motiva para regresar a Cáceres. La próxima vez, nos alojaremos en la ciudad. La oferta hotelera es amplia y de calidad. Es un destino para pasar unos días, sobre todo, si deseas conocer a fondo la ciudad y visitar sus iglesias, palacios y museos. No puedes ir con prisas, porque allí el ritmo es pacífico.
Tendremos que volver a Cáceres. Es sin duda, un buen destino. Eso es seguro.
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Location:
Cáceres, España
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