jueves, 25 de septiembre de 2014

Poulithra, la bella

Poulithra se sitúa al este de Arkadia, en la provincia de Kynouria. Solamente, 9 kilómetros la separan de su vecina Leonidio.


Poulithra cuenta con una localización envidiable. Hay que llegar hasta allí por mar o, como hicimos nosotros, por una estrecha y panorámica carretera que transcurre paralela al mar. El relieve rocoso que rodea el enclave conforma el aislamiento de Poulithra.
La población no es numerosa.  No dispone de altos edificios ni de grandes edificaciones. Las casas se extienden a lo largo de la ladera de la montaña y en el frente marino se ubican la mayoría de los restaurantes, tabernas y alojamientos.

La playa de guijarros blancos ocupa la mayor parte de la bahía de Poulithra. Su forma de media luna, el color azul intenso del mar de Myrtoo, los variados matices verdes de los árboles y el ruido incesante de las cigarras  conforman un complejo y rico jardín mediterráneo. 

Una de las mejores sorpresas del viaje fue visitar Poulithra: allí  te envuelve una singular sensación de paz y de calma.  Simplemente, sientes que has encontrado eso que buscabas. Al atardecer, el silencio envuelve por unos momentos la playa de Poulithra, justo cuando las insistentes cigarras dejan de emitir sus característicos sonidos.


Hay que regresar por el mismo camino por dónde has venido si se desea salir de allí o bien conducir montaña arriba por una carretera imposible, estrecha y serpenteante hasta llegar, en la cima de la montaña, al pueblo de Peleta.


Si vas a Poulithra no dejes de ir a comer al restaurante Myrtoo. Resulta una experiencia gastronómica absolutamente aconsejable. Su localización es estupenda y la calidad de su comida, magnífica. Bien es cierto que no sólo se come bien en Myrtoo. Puedes comer bien en cualquier otro lugar de la zona dado que la materia prima es de excelente calidad.  Los productos de la tierra son muchos y muy variados, siendo este área una zona agrícola de gran importancia.

Si algún día tengo la suerte de volver a visitar Poulithra, me gustaría alojarme allí. Por lo que pude comprobar, los alojamientos son de un alto estándar: Smyros resort, Byzantinon, Paletis hotel, Alexandraki apartments, Marilia house (aunque no se halla en la playa de Poulithra, sino en la cercana playa de Agios Georgios) y un montón más de alojamientos típicos veraniegos.

En Poulithra tienes garantizado desconectar de todos los problemas rápidamente. Sin esfuerzo alguno y sin darte cuenta, estarás tan relajada que tendrás que hacer un verdadero esfuerzo para recordar esos problemas que te impiden algunas veces dormir.

domingo, 21 de septiembre de 2014

El Monasterio de Eleonas, la visión del águila real

Arkadia es el monte Athos de la Grecia del Peloponeso. A lo largo de todo su territorio, se esconden increíbles monasterios.
Los monasterios que actualmente están en funcionamiento en Arkadia son más de 25, aunque otros muchos están cerrados por cuestiones económicas.


En las laderas de las altas montañas cercanas al monte Parnon se agrupan una gran cantidad de monasterios.


Por la carretera que une Leonidio a Kosmas se localiza uno de los monasterios que aún está en activo. 

Desde la citada carretera, el Monasterio de Eleonas o Elonis queda suspendido en lo alto de la montaña como si flotase en el espacio. Sólo alguien que no padezca de vértigo podría vivir en un lugar como ese. Han aprovechado los salientes de una alta pared rocosa para su construcción y eso otorga al edificio un aire primitivo, místico y auténtico. Original y plenamente  griego, como la caverna de Platón.


El monasterio adosado irregularmente a la pared de la roca de forma rectangular, no es muy grande aunque desde la carretera lo parezca. La iglesia del monasterio también es pequeña, pero por dentro parece un cofre lleno de tesoros. En la oscuridad, brilla con sutiles matices dorados. Es diminuta, pero espectacular. Protegida por el celo de sus cuidadores. Una pequeña joya mística.


Merece la pena efectuar una parada para disfrutarlo de cerca y de paso para admirar el paisaje que lo circunda. Desde allí, puedes contemplar los estrechos valles, las altas montañas, la naturaleza y el paisaje como si fueras un águila real.


En verano, en la entrada al monasterio, se establecen a ofrecer sus productos vendedores ambulantes. Venden sobre todo productos de la zona, tales como miel, dulces o hierbas medicinales. No compré nada, pero me quedé con las ganas de hacerlo.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

De Leonidio a Kosmas por el desfiladero de Dafnon

Si te alojas por la zona de Leonidio, puedes realizar muchas excursiones. Tanto por la costa como por el interior. 

Por el interior de esta área geográfica, se han  habilitado diferentes rutas y senderos para hacer largas caminatas hacia las cimas de los altos montes que rodean el Parnon. Algunos de estos senderos son tan difíciles que aconsejan que sólo los hagan  gente verdaderamente bien preparada.



En nuestro caso, decidimos ir a conocer Kosmas ya que nos encontrábamos por la zona de Leonidio. Eso sí, en automóvil. Para nosotros, hacer largas caminatas en verano y con fuerte calor nos resulta  un ejercicio absolutamente agotador.


Desde Leonido, circulamos por la carretera que atraviesa una gran parte del desfiladero de Dafnon y que se dirige hacia las cumbres del monte Parnonas. A sólo 28 kilómetros se halla Kosmas, un pueblo de montaña. 


Camino a Kosmas pasarás por el monasterio de Eleonas o Elonis. Podrás verlo desde la misma carretera, allí, majestuoso, colgado de una pared rocosa de una escarpada montaña.


La carretera que atraviesa este desfiladero es estrecha y en muchos de sus tramos zigzagueante,  algo habitual por allí, pero dado que circulan escasos vehículos no se nos hizo pesada. Conviene, eso sí, tener mucha precaución y moderar la velocidad. En una de las curvas, en mitad de la calzada, nos topamos con una gran tortuga mediterránea. Detuvimos el coche y la trasladamos al campo. Entendíamos que suponía un peligro que permaneciera en la carretera, tanto para ella como para los demás.



Únicamente por disfrutar del impresionante paisaje de montaña que hay entre Leonidio y Kosmas ya merece la pena el viaje. Casi desde cualquier punto de la carretera puedes tener una visión sorprendente del recortado desfiladero y de las altas y puntiagudas montañas que forman parte de la cadena montañosa del Parnon o Parnonas. 


Es un paisaje con una gran variedad de árboles típicamente mediterráneos como las encinas, los pinos, los cipreses, los algarrobos, las higueras, los olivos, los castaños, los fresnos y, en  las zonas más altas de las montañas cercanas ya a los picos, abetos. Sin duda, vale la pena hacer un alto en el camino para observarlo. 

Desde luego, el mejor lugar para efectuar una parada y contemplar el paisaje es el del Monasterio de Eleonas o Elonis. Desde allí, la visión es a vista de pájaro.


Para quién no lo sepa, Kosmas es un pequeño pueblo de montaña. Se sitúa 1.150 metros de altura con respecto al mar. Su población no supera los 700 habitantes. 

Dada su altitud Kosmas no es en absoluto calurosa en verano y en invierno es habitual que nieve.

En la plaza de la iglesia, unos árboles centenarios dan sombra y relajan el ambiente de las numerosas terrazas de las tabernas y restaurantes que se localizan alrededor de esos altos árboles.


Detrás de la iglesia, existe una fuente por la que brota el agua muy fresca, de la boca de unos pétreos leones. Es un agua pura y limpia de manantial que proviene de las cumbres del Parnonas.



 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Leonidio: testimonio del pasado y visión de futuro

Iniciamos nuestra exploración por la animada localidad de Leonidio.

La población se sitúa en la ladera de una montaña y al comienzo de un amplio desfiladero.  A sus pies, el fértil valle que llega hasta el mar y que finaliza en la playa de Plaka. En invierno y en primavera el río baja caudaloso y atraviesa la población.  En verano, el cauce del río está totalmente seco.

La foto superior, corresponde a la playa de Plaka y en ella se percibe perfectamente el próspero valle de Leonidio. Con grandes extensiones de cultivos tradicionales y también de cultivos en invernaderos.

De hecho, este valle es un rico vergel de distintos y variados cultivos. Se trata de una zona rural productiva y famosa por el cultivo de naranjas y  de berenjenas, que aquí detentan la denominación de origen de la zona.

Leonidio cuenta con una arquitectura peculiar y muy bien conservada. Esta arquitectura es el claro testimonio del interesante pasado de esta población. Grandes casas de piedra, normalmente con dos plantas y con el tejado a 4 vertientes.

Una prueba de la antigüedad de Leonidio, es que quí aún se habla el Tsakonian, un dialecto que deriva de la antigua lengua dórica.

Leonidio es conocido por su famosa celebración de la tradición mágica de la festividad de Pascua. Durante la Pascua, las familias que han confeccionado pequeños globos aerostáticos de colores (bolsas de papel con estopa en su base y una vela en su interior), en la noche de la Resurrección, los encienden. Elevándose y volando hacia el oscuro cielo llenándolo de colores, mientras los sacerdotes ortodoxos cantan el "Xpistos Anesti".

Además de por esta curiosa celebración, Leonidio es conocido por su excelente aceite de oliva y también por la calidad de sus berenjenas. En los restaurantes de la zona puedes degustar diferentes platos todos ellos elaborados con el ingrediente principal de la berenjena de Leonidio.  Mi preferido era el de la berenjena la horno con cebolla, tomate y hierbas aromáticas (lo repetí varias veces), alguna vez me lo sirvieron con queso feta.


El tamaño de Leonidio no justifica lo muy bien surtido que está, dado que en Leonidio encuentras de todo. Aglutina en sólo dos calles una gran variedad de comercios. Seguro que muchos pueblos de los alrededores se acercan a Leonidio a comprar lo que necesitan. Es el centro vital de la zona.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Apelon Tiritas Villas

Nuestro primer alojamiento en Arkadia es el Apelon Tiritas Villas. Nos decidimos por él, por sus buenas críticas y por estar situado cerca de Tyros y Leonidio. Lugares que teníamos previsto visitar.


El complejo hotelero se halla construido en la ladera de una escarpada e inclinada colina. La entrada está un poco escondida y, si no quieres pasártela, debes ir muy despacio una vez has dejado atrás la población de Pela Melana y justo antes de Livadi.
La entrada al parking  tiene una fuerte pendiente. 
Desde luego, no es un alojamiento recomendable para las personas con movilidad reducida ya que por la situación inclinada del terreno las escaleras son inevitables y no son precisamente pocas.
 
Nuestra villa estaba cerca de la piscina. Resultaba muy cómodo cuando llegabas cansada de pasar todo el día en la playa realizar una pequeña parada en la piscina y darte un refrescante baño. Para después,  sentarte en la hamaca de madera y contemplar el mar. Mientras contemplabas el mar podías divisar perfectamente la isla de Spetses y la pequeña isla vecina de Spetsopoula.


Nuestra habitación era grande y confortable. En realidad, era un apartamento tipo villa con una cómoda cocina, aire acondicionado, terraza con buenas vistas y un pequeño televisor que no encendimos ni una sola vez. También, disponía de chimenea y calefacción con lo cual es fácil de deducir que el hotel está abierto todo el año.  

En la cocina, como regalo de bienvenida, encontramos todo lo que se necesita para hacer un buen desayuno. Además, en la nevera había agua embotellada, cervezas, refrescos y vino.


La paz allí es absoluta. Desde la terraza, mientras tomabas algo fresco para rebajar el calor, se contemplaba la pequeña bahía de Livadi beach. 


Por las noches, sólo oyes el movimiento acompasado del mar.  Por las mañanas, te despiertas con el sonido constante de las cigarras y de los pájaros.
Me gustó el alojamiento. Es un buen hotel. Tiene un simpático aire rural, a pesar de hallarse situado a escasos metros del mar. En un principio, encontré algo incómoda su localización ya que debías coger el coche si querías ir a una playa, a comer a un restaurante o a pasear por algún pueblo de los alrededores, pero después valoré mucho su ubicación intermedia, lo cual nos facilitaba hacer excursiones dirección norte, hacia Tyros y sus alrededores o al sur y ver Leonidio y Poulithra.

De los alrededores, nos gustó especialmente la localidad de Poulithra, que se halla a unos 25 kilómetros de nuestro alojamiento Apelon Tiritas. 

La recepcionista o gerente es muy simpática y amable. Nos facilitó algunas pistas interesantes de  restaurantes, pueblos, iglesias, monasterios, comercios y playas para visitar. Hablaba un buen inglés con lo cual era fácil entenderte dado que no sabemos hablar griego.