viernes, 23 de noviembre de 2012

Kato Zakros


Desde Palekastro, por una tortuosa y empinada carretera, llegamos a Zakros. El recorrido de unos 12 kilómetros discurre entre altas montañas y campos de olivos. 
 

Zakros es una pequeña villa, de unos 800 habitantes, del interior de Creta, aunque se halla  próxima al mar. Su playa natural es Kato Zakros. Un bellezón de playa. Desde Zakros, una estrecha carretera conduce hasta esa playa. La bajada hacia el mar es impresionante. Desde ella, puedes ver la recortada costa de este lado de Creta. 

 

El paisaje deslumbra, porque las vistas desde lo alto de la carretera son panorámicas. Es un trayecto bonito de hacer. No encuentras muchos coches y puedes parar para hacer unas cuantas fotos.


También desde la villa de Zakros, salen los excursionistas que desean hacer el recorrido a pie hasta Kato Zakros, a través de la Garganta de la Muerte y llegar hasta la playa. La recompensa que te espera, tras la larga caminata, es un baño en unas aguas limpias y el poder descansar en un paraje que invita al sosiego.
 



Kato Zakros se localiza tan solo a 6 kilómetros de Zakros. Se trata de un lugar escondido y un poco particular, porque allí no hay prácticamente nada. Sólo el final de la Garganta de la Muerte (o el principio depende de que ruta quieras hacer), el bonito yacimiento arqueológico del Palacio de Zakros, unos cuantos restaurantes y algún que otro alojamiento. No esperes encontrar un pueblo, como otros de la zona, con sus comercios, iglesias y bares. 


La playa de Kato Zakros, aunque algo rústica, salvaje y azotada por los vientos, detenta la bandera azul. Se trata de una playa acondicionada con tumbonas, parasoles y duchas, aunque solo en el trecho en el que se localizan los restaurantes y las tabernas. El resto de la playa es sólo guijarros, arena  y mar.


Aprovechamos que estábamos en esta playa para comer en uno de sus restaurantes. Desde luego, el restaurante tenía una localización inmejorable, pero la comida no fue memorable. Nada del otro mundo; y por supuesto el precio muy superior a los precios de los restaurantes de Palekastro, Agathias o al de las tabernas de las playas de Hiona y Kouremenos. No acertamos con el restaurante o puede que no acertáramos con lo que pedimos, por supuesto hay otros restaurantes allí mismo, para probar, pero eso ya será en otra ocasión.

             
Si estás en Kato Zakros, en Zakros o en cualquier otra villa cercana o no tan cercana recompensa mucho  ir al yacimiento arqueológico, ya que es el cuarto en importancia de Creta, tras los de Knossos, Festos y Malia. Es un enclave interesante de visitar, no sólo por sus ruinas, también gratifica contemplar las vistas panorámicas, que desde allí puedes ver del valle y la playa. Desde luego, su ubicación es excelente a tan sólo 200 metros de la Garganta de la Muerte y cercana a la incomparable playa de Kato Zakros.


viernes, 16 de noviembre de 2012

Maridati beach


Maridati es una playa solitaria encajonada entre altos acantilados. 


Localizada entre Palekastro y la playa de Vai; la playa no tiene duchas, ni parasoles, ni tumbonas, sólo el limpio mar, la arena dorada y los pequeños y redondos guijarros.

 

Una hilera de altos árboles dan sombra a la parte posterior de la playa.
Desde luego, su belleza escénica y la pureza del agua hacen de esta playa un lugar de parada obligada para los amantes de las playas incontaminadas por edificaciones. 


Cerca de la playa, ya en el pequeño y fértil valle que conduce hasta la carretera principal, encuentras un restaurante bueno, bonito y barato. El restaurante se llama Maridatis. Es una restaurante tipo taberna y allí, también se alquilan habitaciones.


El restaurante dispone de áreas con sombra de parras, pequeñas palmeras, buganvilias y árboles frutales. Las sillas y mesas son de madera y desde él puedes contemplar unas bonitas vistas de la playa de Maridati. La comida es simple, sin complicaciones. Recomiendo su ensalada de berenjenas y su afrutado vino blanco. 
El dueño de este restaurante es muy simpático. Le encanta la música. Te hará pasar un buen rato explicándote anécdotas relacionadas con la música y los conciertos que se hacen allí los fines de semana.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Itanos beach



La playa de Erimoupolis, en Itanos, queda un poco más al norte de la famosa playa de Vai. No son muchos kilómetros, tan sólo unos tres, pero cuando llegas a ella aprecias que la diferencia entre ambas playas es notable.


El contraste  entre las rocas, el cielo y el mar es brutal. Cualquiera de las playas de la zona de Itanos es muy especial. Allí las playas son salvajes y poseen una belleza primitiva que deslumbra, pero son playas duras si vas en las horas de más calor, porque no existe  prácticamente ninguna sombra dónde protegerte del intenso sol del verano.  


En Itanos, en una suave colina, se ubica un pequeño yacimiento arqueológico. Son los restos de una antigua ciudad de origen minóico. Cerca de esos restos, encontrarás otros de una antigua basílica, aunque actualmente sólo quedan de ella unos cuantos muros. 

Unos pocos tamariscos dan sombra a los atrevidos turistas que visitan este enclave arqueológico a pleno sol, en verano. La buena noticia es que la playa es espectacular y el mar está impoluto, con lo cuál después de la visita arqueológica te puedes dar un agradable y refrescante baño marino para aliviar el calor.


Si te gustan las playas esenciales esta es tu playa: arena, sol, mar y nada más.


Si vas a la playa de Itanos o a la playa de Erimoupolis conviene que lleves una sombrilla o deberás buscar un poco de sombra (entre las rocas), agua, gafas de sol, un sombrero y mucha crema con alta protección solar. 

A unos pocos metros de la playa han acondicionado un espacio que sirve como zona de parking. No está lejos de la playa, pero no tiene ni una sola sombra, con lo cual ya puedes imaginarte cómo estará de caliente el coche, cuando regreses de la playa.