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26 agosto 2017

Morella y su muralla

Desde Peñarroya de Tastavins, sólo hay unos 30 kilómetros hasta Morella. Así que, aprovechamos que estábamos por esa zona para acercarnos a Morella. 


Morella se halla situada sobre un promontorio rocoso y de difícil acceso. 
Es un enclave estratégico y con una larga historia. De hecho, esta área está habitada desde el Neolítico, Edad del Bronce y del Hierro (se han encontrado piezas de esos períodos en excavaciones arqueológicas).

 
  
Actualmente, Morella es una ciudad de turismo de interior. Se localiza en la Comunidad Valenciana. Siendo la capital de la comarca de Els Ports de la zona castellonense. 
De climatología extrema, sus veranos son cálidos y sus inviernos muy fríos, ya que está a pocos kilómetros del puerto de montaña: Torremiró.


Morella se halla protegida por una alta muralla que rodea el perímetro más antiguo de la ciudad. Son cerca de 1500 metros de muralla, construida en varias fases. Se conservan 7 puertas de entrada y 10 torres de vigilancia. Las puertas de entrada son: la de san Mateo, san Miguel, del Rey, de los Estudios, de la Nevera, Forcall y Ferrissa.


Aparcamos en una de las puertas de entrada a Morella en la de san Miguel. Camino del castillo, el recorrido urbanístico de la ciudad invita a pasear tranquilamente por sus calles de trazado medieval.

 
 

La calle Blasco de Alagón tiene las casas con los bajos aporticados y los domingos bajo los porches se celebra un mercadillo desde la Edad Media. Allí se vende frutas, verduras, encurtidos, etc. Como era domingo nos dedicamos a curiosear por las paradas. Además, en esta calle se concentran la mayoría de los colmados y tiendas de exquisiteces, productos típicos de Morella y suvenires. 

Es la calle más animada. Si pasas por ella, haz una parada para contemplar el Ayuntamiento. Es un bonito edificio de los siglos XIV y XV, de estilo gótico-renacentista. Puedes visitar las salas góticas del Consell y la Prisión.

 

Camino al Castillo pasas por la majestuosa basílica de Santa María La Mayor, de estilo gótico.
La fachada de la basílica tiene dos puertas de entrada: la de los Apóstoles y la de las Vírgenes. Las esculturas se mantiene pese al paso del tiempo.
El interior de la basílica tiene una escalera impresionante que sube al coro y un gran altar mayor de estilo Barroco, que ni te lo imaginas.

 
 

Previo pago de 3,50 euros por persona, accedimos al Convento de Sant Francisco, actualmente en obras, y al maltrecho castillo de Morella. 

El paso del Tiempo, el expolio y las guerras han dejado su huella en este histórico lugar. Pero pese a su actual estado, te puedes imaginar perfectamente cómo se vivía dentro de esta fortaleza de 8.000 metros cuadrados. 
Mientras subes la empinada cuesta, el castillo parece despeñarse. Una moles gris de piedra natural lo sostiene.

 

Tras la puerta principal hay un pequeño museo que explica la historia de Morella y los acontecimientos más importantes por los que ha pasado la ciudad. Interesante. 
Tras subir un montón de escaleras llegas a la plaza de Armas. Las vistas desde allí abarcan una enorme extensión de territorio.

 
 

11 agosto 2017

Argelès-sur-mer, entre el mar y la montaña

Argelès es una localidad francesa, vecina de Collioure y cercana a España. Su situación privilegiada entre el mar Mediterráneo y la montaña de las Albères, hacen de esta pequeña población un apetecible destino para las vacaciones veraniegas.


Nosotros fuimos fuera de la temporada alta de verano, porque de esta forma podíamos conocer mejor la vida cotidiana de una pequeña población costera francesa.

El centro de Argelès se sitúa un poco al interior. Sus calles son estrechas y los edificios son coloristas. Dispone de una iglesia con torre almenada del siglo XIV. Muy bonita.


En el centro comercial de Argelès, los miércoles y los sábados hay mercadillo. Los comerciantes de la zona y vendedores ambulantes oficiales, se ponen a vender sus productos Vimos paradas en las que se vendían ostras frescas, otras con frutas y verduras, también otras que vendían quesos y vinos de la zona y miel.


La playa de esta zona, conocida como Argeles-sur-mer, es larga casi 7 kilómetros de fina arena dorada. 

Cerca del mar hay una enorme extensión de bosque de pino mediterráneo. Entre este bosque de pinos, y aprovechando la extensión del terreno, han habilitado una multitud de zonas para hacer acampada. Se encuentran un gran número de campings oficiales.


El frente marino está muy cuidado. Puedes recorrer la playa por un agradable paseo marítimo. Si te gusta mucho caminar, toma el sendero del litoral. Un sendero de piedra, arena y roca que discurre paralelo a la costa entre Argelès, Collioure y Port -Vendres.


Al final de la playa, hacia el sur y antes de llegar a Collioure está el puerto deportivo de Argeles y la playa de "Le Racou". Una tranquila y bonita playa a pie de la montaña. Al norte, se halla la "Reserva Naturalle du Mas Larrieu" y la playa de Sant Cyprien.

22 julio 2017

Briones y San Vicente de La Sonsierra, o viceversa

Aunque nos alojamos en Briones, pasamos una gran parte de nuestro tiempo paseando por San Vicente de La Sonsierra.


Tanto Briones como San Vicentre de La Sonsierra disfrutan de un bonito centro histórico, pero es que, además, San Vicente de La Sonsierra tiene un impresionante castillo. Desde lejos, ya se distingue la silueta imponente del Castillo. Localizado justo al lado de la iglesia, ambas construcciones, se hallan en lo alto de un cerro. A sus pies, majestuoso, el río Ebro.

La verdad es después de conocer estas dos poblaciones nos quedaron ganas de visitar mucho más a fondo La Rioja.

    

Los riojanos son simpáticos y acogedores. En invierno, no tiene tantos visitantes y pudimos disfrutar más tranquilamente de todo el potencial que nos ofrecía esa zona. 

Tanto Briones como San Vicente de La Sonsierra quedan un poco apartadas de la ruta del Camino de Santiago, que pasa por Nájera. Alojarte lejos de la Ruta del Camino de Santiago compensa, solamente por descubrir estas históricas y bonitas poblaciones. 

Nuestro alojamiento, El Mesón, estaba situado en Briones. Un alojamiento rural, típico de la zona. Nuestra habitación era sencilla, grande y cómoda. El copioso desayuno nos lo sirvieron en la cocina del alojamiento. El trato familiar del dueño, nos gustó mucho.
 
        
    

El casco viejo de Briones cuenta con grandes casas señoriales, con escudos, que recuerdan a las típicas casonas cántabras. La mayoría de estas casas señoriales, están construidas con piedra de los alrededores y muchas de ellas en estilo renacentista. 

En Briones, quedan restos de las antiguas murallas medievales. Varias puertas de entrada, como la de la Media Luna y la Puerta de la Villa y una bella Torre del Homenaje. Los edificios más bonitos y singulares son el Palacio del Marqués de san Nicolás, el Palacio de los Gadea y el Palacio de los Quincoces.


Hay varias bodegas por los alrededores como la de Daniel Puras, Betolaza, Miguel Merino, Castillo de Alonso, Allende, Ruesgas, Amarita y finca Nueva. Interesante es la visita al Museo del Vino: Dinastía Vivanco.


San Vicente de La Sonsierra, aunque no tiene un casco viejo tan grande como el de Briones, dispone de un núcleo amurallado espectacular. Dónde se encuentra la Basílica o Iglesia románica de Santa María de la Piscina, el Castillo de San Vicente, la Torre del Homenaje, y la Torre del Reloj. 

También, se pueden ver los restos del antiguo poblado, adosado a las murallas medievales.


Como obras civiles están el puente medieval que une las dos orillas del Ebro y algunas casas señoriales del siglo XVIII.

En sus alrededores, existe una infinidad de bodegas, entre ellas: Castillo de Mendoza, Bodega Clásica, Hermanos Peciña, Olmaza, Ramírez, Morza, Bodega Sonsierra, Heredad de San Andrés, Valdeloyo, Teodoro Ruíz Monge.


Si algo tengo claro para aconsejaros es lo siguiente: no os vayáis de Briones o de San Vicente de La Sonsierra sin tapear. Vale la pena hacerlo.