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06 julio 2013

Calaceite


Calaceite, localidad de la provincia de Teruel, está situada en una colina entre los valles de los ríos Algars y Matarraña. 
Su importancia histórica es evidente, como así lo demuestra los restos arqueológicos que se han descubierto en la zona. El yacimiento arqueológico más importante es el del poblado íbero de San Antonio, localizado en lo alto de un cerro, muy cerca de núcleo urbano de Calaceite. Los restos del poblado datan del siglo V a C. 
En Calaceite, puedes visitar el museo arqueológico de Juan Cabré. En él, se exponen piezas originales de época ibérica, romana y medieval de distintas procedencias y que formaban parte de la colección privada del arqueólogo Juan Cabré.


Su centro histórico se articula en torno a la plaza Mayor, una plaza con soportales de arcos de medio punto. En esta plaza se halla la Casa Consistorial, el espectacular edificio que alberga el ayuntamiento. Se trata de un edificio de arquitectura civil renacentista que data del siglo XVII y que sigue el modelo de las casas-palacio típicas de esta área.
Cerca de la plaza Mayor podemos ver la iglesia de la Asunción, edificio del siglo XVII-XVIII de estilo renacentista y barroco, con tres naves y fachada monumental.


Quedan en pie restos de la antigua muralla medieval, en concreto las capillas-portales del Pilar y de San Antonio, ambas del siglo XVIII.


Si paseas por el casco viejo de Calaceite descubrirás un montón de magníficos edificios que te sorprenderán (como me han sorprendido a mí) por su buen estado de conservación, por la riqueza de los acabados en forja y en madera y por la alta calidad de los materiales utilizados en su construcción.


Quizá la gran riqueza arquitectónica y la tranquilidad que se respira en sus calles son las responsables de la gran atracción que ejerce Calaceite entre artistas y escritores, ya que han pasado por esta villa, entre otros: José Donoso -que vivió en Calaceite durante unos años- Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Juan Marsé, Carlos Barral y Gil de Biedma. 
El editor y coleccionista de arte Gustavo Gili, también, estuvo muy vinculado a ella.


La buena oferta gastronómica y hotelera es un punto añadido para visitar Calaceite. Una muestra de ello son: el hotel Cresol, el hotel Mas del Rei, el hotel del Sitjar, lo Raconet de la Plaça, casa Carmela, casa Empeltre y los apartamentos o casas de Rural Matarranya .

15 junio 2013

Valderrobres

Valderrobres o Vallderroures es una pequeña villa turolense por la que discurre uno de los ríos más limpios de Europa: el Matarraña. Este río nace en los Ports de Beceite -Beseit-. Los Ports forman un espacio natural rico en fauna y flora. La zona es ideal para hacer senderismo, ir en bicicleta de montaña o para hacer rutas a caballo.


La vegetación de la zona depende en gran parte de la altitud. En las zonas altas, existe una gran masa forestal sobre todo de pino negro mediterráneo, aunque también encontraremos tejos, arces, encinas y robles. En la zona de menor altitud y cercana a la ribera, se pueden ver chopos, pinos y fresnos.


Para recorrer, visitar o hacer excursiones por los Ports es aconsejable alojarse cerca. Los pueblos de Beceite y Valderrobres son dos opciones estupendas, ya que la oferta de alojamiento en la zona es correctísima.


Valderrobres dispone de un núcleo histórico bien conservado. Su localización estratégica en una empinada colina le da un aspecto pintoresco.


En el casco viejo, sorprende la cantidad de casas construidas con grandes sillares de piedra de la zona.

En el punto más alto de la colina se edificó la iglesia de Santa María La Mayor y el Palacio del siglo XIV, sobre restos de un edifico anterior.


Todo el perímetro de la zona más antigua de la villa estuvo amurallado. Aún se pueden observar restos de la antigua muralla: la torre puerta de San Roque -de estilo gótico, que servía de entrada a la ciudad- y el puente medieval que cruza el río Matarraña y que servía de unión entre la ciudad y los arrabales.

Existe en Valderobres una completa oferta de alojamiento turístico tanto en el pueblo como en los alrededores como son, entre muchos otros: La casa de Sebastian; apartamentos Santa Águeda; Hotel el Salt; apartamentos San Cristobal; Mas del Bot; Fonda Angeleta; Doña Cándida; la Font del Pas; la Torre del Visco; Hotel del Sitjar; Hotel Cresol; Mas del Rei; Casa Carmela; la Alquería; la Grancha; hotel Villa de Cretas; Mas de Nofre; Mas del Aragonés; Moli Nou; Consolación y el Hotel el Convent.

Si visitas Valderrobres, como hemos hecho nosotros, puedes acercarte hasta los pueblos vecinos. Tan sólo a unos kilómetros descubrirás interesantes y pequeñas villas llenas de encanto como Beceite, Calaceite, Cretas, Rafales, La Fresneda, Fuentespalda o Penyarroya de Tastavins.

25 mayo 2013

Vic


La cercanía de Vic con Barcelona permite hacer, en sólo un fin de semana, una completa visita a su extenso patrimonio cultural o gastronómico por la capital de la Plana de Vic y de la Comarca de Osona.


Su estratégica localización, no lejos del mar ni de los Pirineos, ha otorgado a Vic una esencia propia. Ha sido ciudad romana: de hecho queda una muestra de arte romano muy bien conservada, el Templo romano del siglo II. Además, la ciudad fue sede de un condado medieval y centro del obispado. 

Actualmente, dispone de buenos equipamientos: universidades, hospitales, bibliotecas, museos, centros culturales y también  comerciales.


Su casco histórico se estructura al estilo medieval con estrechas y largas callejuelas en las que conviven edificios monumentales con otros muy sencillos. 

Te sorprenderá, mientras deambulas por el casco antiguo de Vic, descubrir la  magnitud y belleza de algunos de sus edificios más singulares. Ejemplo de ello es la casa Cortada -edificio de estilo Barroco construido en el siglo XVIII - o el de la casa Fontcuberta -edificio también construido en el siglo XVIII- que alberga en su interior el restaurante Cal U. Las pinturas que decoran las paredes de este edificio son de una delicadeza hipnótica. Merece la pena comer en este establecimiento, no sólo por la calidad de la comida, sino  también por conocer un edificio con un espacio tan privilegiado como este.


En el centro de la ciudad de Vic conviven edificios románicos, góticos, barrocos y neo-clásicos y todos aparecen como por arte de magia mientras recorres las estrechas calles del centro de la ciudad.


La plaza central porticada donde se localiza el Ayuntamiento de Vic, se la conoce como el Mercadal, porque allí se sitúan las paradas del mercado de venta ambulante. Los sábados, la plaza está repleta de transeúntes que van a comprar o simplemente a observar las paradas en dónde se  vende pan, quesos, frutas, verduras, plantas, ropa, etc.


Cerca del Ayuntamiento, en la plaza de Don Miquel de Clariana, se halla el Palau Bojons o Museu Balmes, una finca señorial edificada entre los siglos XVII y XVIII en estilo Barroco. No lejos de allí, se localizan las Casas señoriales de Clariana y Parrella, ambas en estilo Barroco.

Relativamente cerca, está la capilla de Sant Miquel dels Sants que fue construida en el año 1779, año de la beatificación del santo. Sant Miquel es el patrón de Vic. 

 

Nosotros comimos justo delante de la Capilla de Sant Miquel dels Sants, en el restaurante D.O Vic (he leído que lo han cerrado). De primero, un carpaccio de pulpo que estaba delicioso y otro de gambas con berberechos y lima, que aún recuerdo con placer. De segundo, un filete de Girona y un rape con patatas y salsa de romesco. La decoración del restaurante es simple, pero los platos están muy elaborados. Comimos bien. 

17 mayo 2013

Parador de Turismo de Tortosa


La construcción que alberga el parador de turismo de Tortosa es una fortaleza que data del siglo X. Este conjunto arquitectónico, conocido como Castell de la Suda o de Sant Joan, ha experimentado grandes modificaciones a lo largo de los años. 


Localizada en lo alto de una colina, a sus pies se hallan la ciudad y el río Ebro. Su situación estratégica resulta perfecta para contemplar el fértil valle del Ebro.

 
La fortaleza se edificó sobre los restos de una antigua acrópolis romana. La fundación de la alcazaba o fortaleza es de época islámica y fue construida en el siglo X. De ese periodo, queda el basamento y el trazado y parte de las murallas. En época cristiana, se transformó en prisión, aunque más tarde se utilizó como alojamiento oficial de la Corte.


En los siglos XIV y XV se llevan a cabo reformas y se construye el Palacio Real. Desde entonces, ha sufrido importantes restructuraciones hasta llegar albergar el Parador de turismo de Tortosa.


Se trata de un parador al estilo de los antiguos paradores de turismo, un poco sombrío y con gran cantidad de muebles de época oscuros. La zona exterior del parador es tranquila. En donde se aprecia mejor esa tranquilad es en los jardines y en la terraza del bar del parador. Resulta muy agradable hacer ahí un alto en el camino y tomar algo.