viernes, 12 de agosto de 2016

Arte en Madrid, tercera parte


Cuando hace un calor sofocante, nada mejor que entrar en un museo. La temperatura tiende a ser fría para la mejor conservación de las piezas.
 
 
Aparte del buen aire acondicionado, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía también cuenta con un patio arbolado muy relajante. Puedes hacer una parada entre exposición y exposición y descansar a la sombra. Es lo que yo hice.
 
 
Entré al Museo Reina Sofía para ver la exposición de Wifredo Lam. Nunca antes había visto en directo una obra suya. Lo había estudiado en Historia del Arte, pero muy de pasada. La exposición es muy completa y abarca toda su obra, desde sus principios en los años 20 hasta la obra más reciente de finales de los años setenta y principio de los ochenta. Hay pintura, dibujo, escultura, cerámica y grabado.


Después de salir de la exposición de Wifredo Lam, recorrí otras salas de Reina Sofía. Contemplé algunas piezas de Muñoz y un espacio dedicado al escultor Serra. Tras todo ese recorrido, hice una parada en el claustro del edificio entre esa verde vegetación del interior.

 
 
Pensaba visitar las exposiciones de la Sala CaixaForum, pero el tiempo se me echaba encima y tenía que decidir qué ver. Se precisa contar con muchos días y disponer de tiempo libre para poder ver todo lo que ofrece Madrid y ése no era mi caso.
  
 
Así que me decanté por entrar en el Museo Thyssen-Bornemisza.
 
Después de tantos años inaugurado, era la primera vez que visitaba este museo. Algo imperdonable, pero reconozco que me daba una cierta pereza.
 
No es un museo caro y, desde luego, el Museo Thyssen-Bornemisza posee unas obras estupendas y muy bien escogidas del expresionismo alemán y del impresionismo. Asimismo, lienzos y tablas importantísimas del Gótico, del Renacimiento y del Barroco que había estudiado anteriormente y que sólo había podido ver en papel impreso.
 
Me emocionaron mucho los magníficos retratos de Hans Holbein, el joven y el viejo. Unos retratos pequeños trabajados como joyas delicadas y un retrato de Rembrandt lleno de vida y fuerza que parece hablar.

 
En este museo, puedes reconocer todos los "ismos" desde el Fauvismo, Cubismo, Futurismo, Realismo, Naturalismo, Impresionismo, Expresionismo, Dadaismo, Neoplasticismo y otros más. También, puedes contemplar las imponentes obras del Expresionismo alemán de Dir Brücke y de Der Blaue Reiter.

Otras pinturas formidables que puedes disfrutar allí son las de Hopper, Otto Dix, Kandinsky, Delaunay, Derain, Matisse, Courbet, Kirchner, Beckmann, Monet, Manet, Fra Angelico, El Greco, Van Gogh, Gauguin y un largo etcétera. 


Vale la pena ir a este  museo aunque sea sólo por ver los retratos de Holbein, el joven y el viejo los dos, los retratos de Robert Campin sobre todo la obra "El retrato de un hombre robusto" o los retratos de Juan de Flandes o el autorretrato de Rembrandt.
 

martes, 26 de julio de 2016

Arte en Madrid, segunda parte

Continué con las visitas a unos de los  mejores espacios para ver exposiciones en Madrid: la Casa Encendida, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Nacional Centro Reina Sofía.

 
Decidí acudir en primer lugar a la Casa Encendida. Se trata de un edificio de gran capacidad que alberga diferentes recintos. Dispone de espacios para impartir clases, salas de exposición, auditorio, bar restaurante, tienda de objetos diversos, salas multimedia y una terraza fantástica desde la cual disfrutar del cielo de Madrid.



En la Casa Encendida podías acceder a la programación de diferentes propuestas artísticas una de ellas era la exposición: Animalistas. Representación, violencias y respuestas. Un interesante planteamiento, en muchos aspectos duro como la vida misma. Me pareció fascinante el "Gabinete de los retratos". Una enorme sala repleta de cuadros de animales de suelo a techo, al estilo inglés. Impactaba sobremanera.
 
 
 
En la Sala D y E de la Casa Encendida acababan de inaugurar la exposición de Teresa Lanceta. Adiós al rombo. Una exposición que conquista por su fuerza creativa.  En ella, Teresa Lanceta despliega un amplio abanico de sólidos procesos artísticos y los ejecuta con vigorosa imaginación sirviéndose para ello de tapices, pinturas, dibujos, telas pintadas y cosidas de un altísimo nivel inventivo, textos y vídeos. Un inspirador y dinámico planteamiento. Renovador e innovador a la vez y  por supuesto, en progresión imparable.

 


La exposición incluye distintas colaboraciones especiales entre ellas una cartografía digital de patrones y objetos del Medio Atlas de Nicolas Malevé y una interesante y poética instalación interactiva de Lot Amorós. Merece mucho la pena.


sábado, 16 de julio de 2016

Arte en Madrid, primera parte

Desde mi llegada a Madrid, sólo pensaba en ver las exposiciones que me podía ofrecer la ciudad. Esa fue la razón principal de escoger el hotel Artrip, por su cercanía a la zona de los mejores museos y salas de exposiciones.

 
Cuando empecé a caminar por el centro de la ciudad comprendí que Madrid me podía ofrecer mucho más que exposiciones. 
 
El callejear se vive de forma natural, así que me uní al movimiento de "callejear". De esta forma, descubrí que la arquitectura de la ciudad es impresionante. Así que, no llegué a ir a todos los museos que me había propuesto dado que la ciudad me proponía otras distraciones igualmente apetecibles. Como ver el Mercadillo de antigüedades en los alrededores de la calle Huertas o entrar al Palacio de los Duques de Santoña.

 
 
Me fue imposible entrar en el Museo del Prado, porque quedaban pocos días para la finalización de la exposición del pintor La Tour y además se acababa de inaugurar hacía muy poco la exposición de El Bosco. Las colas para entrar eran kilométricas y tenías que estar un par de horas haciendo cola, así que decidí visitar otras exposiciones.


 

miércoles, 6 de julio de 2016

Un barrio ilustrado, el de Las Letras

Temprano por la mañana me acerqué al barrio de Las Letras.
 
¡Que mejor nombre para un barrio que el de Las Letras! Muchas calles tienen nombre de escritores: Moratín, Cervantes, Lope de Vega o Quevedo.
 

Deambulando por la calle Huertas ya respiras ese ambiente cultural e ilustrado. Existen estupendas librerías en el barrio, como las ubicadas en la calle Cervantes, Moratín o en la propia calle Huertas. Un lujo de librerías, en dónde podrás perderte entre esos estantes de madera maciza que respiran conocimiento y que huelen a libros antiguos.
  

 
Aunque fue totalmente una casualidad, coincidí con el evento DecorAcción 2016 y me gustó especialmente. Durante toda esa semana estaban proyectadas diferentes acciones promovidas por decoradores, diseñadores y artesanos en el barrio de Las Letras.

 
 
Recorrimos las calles, adornadas para la ocasión, perpendiculares o paralelas a la calle Huertas, como  la calle Jesús, León, Amor de Dios, San Agustín, San Jose, San Pedro, Cervantes o Quevedo. Además, estaba instalado el Mercadillo de de Antigüedades ocupando varias calles peatonales.Toda la zona participaba de acciones especiales por el evento de DecorAcción 2016. Por ello, diseñadores, y artesanos habían realizado diferentes intervenciones artísticas y decorativas en el espacio urbano del barrio.
 

 
Estaba abierto al público el bonito edificio de la Cámara de Comercio: el Palacio de los Duques de Santoña. Decorado y engalado para esos días. Recorrer esa zona fue una gozada. No sabías qué mirar o admirar. Así que lo que nosotros decidimos fue pararnos a tomar algo en una terraza decorada para la ocasión y contemplar el desfilar de un sinfín de personas interesadas en este proyecto.