En invierno, los días se acortan y oscurece sobre las 17:30h. Con lo cuál para ver bien la ciudad de Granada, sus callejuelas y sus monumentos has de dedicarle más días que si lo haces en primavera, donde los días son más largos y se disfruta de más horas de luz.
En nuestro viaje a Granada, en diciembre, uno de los días lo dedicamos al Albaicín para conocer sus miradores, como el de San Nicolás, el mirador del Huerto de Carlos, el de la placeta de los Carvajales o el de la placeta del Comino. Además de recorrer sus laberínticas y empinadas callejuelas con sus encaladas casas. También, visitamos la casa palacio de Porras, la zona del río Darro, los cármenes y sus jardines.
Nuestro último día en la ciudad nazarí lo destinamos a ver la zona del río Genil, el Realejo, los alrededores de la catedral, el jardín botánico -que depende de la universidad de Granada-, el paseo de la Antequeruela alta y las Torres Bermejas con los jardines que las rodean a los pies de la Alhambra.
Los dos días centrales de nuestra estancia en Granada, los empleamos en seguir la denominada ruta Dobla de Oro.
Esta ruta promueve un interesante itinerario cultural relacionado con el patrimonio de Granada. Colaboran en este proyecto diferentes administraciones, además del patronato de la Alhambra y el Generalife. Se trata de una ruta planificada y de divulgación para conocer los nueve monumentos andalusíes, incluido la Alhambra, monumento que en esta ocasión no visitamos y la casa de Zafra, que estaba cerrada esos días.
Los monumentos andalusíes que visitamos fueron: el corral del Carbón, el Bañuelo, el Maristán, el palacio Dar Al-Horra, la casa Horno de Oro, el Cuarto Real de Santo Domingo y la casa del Chapiz y aunque no se puede acceder al interior de las dos casas que componen la casa del Chapiz -por ser la sede del Instituto de Investigación del CSIC-, sí que vale la pena conocerlas por sus fantásticos patios andalusíes y sus jardines en terrazas con una de las mejores vistas a la Alhambra. En uno de esos dos días, además, nos dio tiempo de acceder al museo arqueológico de Granada. Situado en la casa Castril, en la carrera del Darro. Nos pareció muy interesante, aunque era pequeño y el piso superior estaba en obras.
Al estar alojados cerca de la zona de la puerta de Elvira, lo más práctico era empezar nuestra visita por el palacio Dar Al-Horra. Es un palacio no muy grande, con su zona de huerto, pozo de agua y jardines. Fue la residencia de la sultana Aixa, madre de Boabdil. Se trata de un edificio palatino nazarí del siglo XV.
Desde el palacio Dar Al-Horra, llegamos zigzagueando al Maristán. Este edificio tuvo varios usos, pero se cree que su primer uso fue el de hospital. Fundado en el siglo XIV, construido sobre el parte del recinto militar de La Coracha. Su planta rectangular de dos alturas simétricas, dispone de galería porticada con patio central. Este patio tenía una alberca con dos esculturas de leones -actualmente custodiadas en el museo de la Alhambra-. Más tarde, en el siglo XVI, fue la sede de la casa de la Moneda.
El Bañuelo, es una de las construcciones más interesantes y mejor conservadas. Se halla en la carrera del Darro. Se trata de un hammam seguramente del siglo XI-XII. Detenta la distinción de ser declarado un BIC (Bien de Interés Cultural). Los baños o hammam eran un lugar de reunión, encuentro y de higiene en la cultura musulmana y tiene su origen en las termas romanas. Está dividido, al igual que en las termas romanas, en cuatro estancias: el vestíbulo, la sala o zona fría, la templada y la sala caliente. Todas las salas o estancias están cubiertas con bóveda de medio cañón y tragaluces octogonales con forma de estrella. Estos tragaluces dejaban pasar la luz y también servían para ventilar las salas. En la sala central se encuentran diez columnas con capiteles reutilizados de época romana, visigoda, califales y ziríes.
Desde el Bañuelo, accedimos a la casa Horno de Oro. Uno de los edificios mejor conservados de la arquitectura morisca. Declarado monumento nacional, se halla cerca del paseo de los Tristes. Construido en el siglo XV-XVI, integra en su interior elementos moriscos y de la arquitectura castellana. Tiene un patio central con una alberca y una galería porticada de época cristiana.
El resto de los edificios los dejamos para el día siguiente: el corral del Carbón, La casa Chapiz, el Cuarto Real de Santo Domingo, el museo casa de los Tiros y el museo arqueológico de Granada. Había que descansar y reponer fuerzas. Eso sí, antes compramos roscos de anís en el convento de las dominicas de Zafra que se halla al lado del museo arqueológico, en la misma calle. Buenísmos. Aconsejables al 100%.
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