domingo, 26 de marzo de 2017

Bragança, entre colinas

Situada en el nordeste de Portugal, Bragança es la capital de la región de Tras-os-Montes.
Está muy cerca de Zamora y el trayecto se realiza en menos de una hora. Cerca de Bragança está el Parque Natural de Montesinho. Una gran área de una rica diversidad de flora y fauna. En Primavera, es muy bonita con la floración de sus almendros y de las plantas aromáticas.


En Bragança, el día despertó frío. Queríamos ir andando hasta la zona del centro histórico. Por esa razón nos alojamos en el sencillo Ibis Bragança. Además, el hotel dispone de parking cerrado -cosa que con el frío y la humedad, agradece el coche- y está aproximadamente a un kilómetro del centro. Caminar, desde el hotel,  nos activó y dejamos de tener frío.


El centro histórico de Bragança necesita de una profunda rehabilitación. Si bien la zona amurallada del castillo está mucho mejor conservada que sus alrededores.


El Castillo de los Duques de Bragança está rehabilitado y bien conservado. Se halla en la cumbre de una de las colinas que forman parte del valle por dónde discurre el río Fervença, afluente del río Sabor. Se localiza en la parte más alta de una de esas colinas. Antiguamente ese terreno donde se edificó esta fortaleza había pertenecido a los monjes benedictinos.

Tras atravesar una de las puertas de entrada a la fortaleza, accedimos a la ciudadela. Algunas de las casas de los intramuros de esta ciudadela están rehabilitadas, otras no. No obstante, todas conservan ese aire antiguo, con pequeñas ventanas y estrechas puertas. Se localizan en laberínticas y angostas callejuelas justo a los pies del Castillo de los Duques de Bragança.



Actualmente, el Castillo alberga en su interior un curioso museo. Sobre la historia militar portuguesa y compone un recorrido relativo a sus trascendentales logros militares, que establecen Portugal como nación. El coste de la entrada es de 2 euros por persona. Barato.

Las vistas desde lo alto del castillo son bonitas.



En la misma explanada de entrada al castillo se localiza la Iglesia de Santa María y el Domus Municipale.

El Domus Municipale es un interesante edificio medieval. Construido en piedra, que data de entre los siglos XIII al XV. Especialmente, bien conservado y de estructura singular. En todos los lados del edificio hay vanos con arcos de medio punto. Allí se celebraban las reuniones del municipio y se tomaban los acuerdos a seguir. Tiene una planta subterránea abovedada que sirvió también, como cisterna para la recogida de las aguas pluviales.



Bajamos por la calle Trindade Coelho y por Abílio Beca hasta la zona del Ayuntamiento y la Biblioteca Municipal. Por esa área hay edificios espectaculares y bien restaurados, aunque muchos otros necesitan una urgente reparación.

     


Aprovechamos nuestra visita a Bragança, para ver el Centro de Ciencia Viva de Bragança. Sin embargo, cuando llegamos allí, estaba cerrado y sólo pudimos ver su contemporáneo exterior y su original ubicación.



  

Pese al día frío y desapacible, nos gustó visitar Bragança. Es una ciudad no muy grande con el centro definido. Con comercios y restaurantes. Tranquila y relajada para pasear por sus calles.

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