domingo, 26 de junio de 2016

Viviendo Madrid en Lavapiés

Desde la T4 del aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid existen varias opciones de transporte:  coche de alquiler, taxi, autobús, metro, tren de cercanías... Para llegar hasta la estación de Atocha, decidí utilizar el tren de cercanías, el C1. Resultó un viaje cómodo y barato, por sólo 2'60 euros te plantas en el mismo centro de Madrid.


Mi alojamiento, el hotel Artrip, está situado muy cerca de Atocha, al lado del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Casa Encendida, en la calle Valencia. En un área cercana a museos, estupendas librerías, teatros y galerías de arte.


El hotel se halla al sur del barrio de Lavapiés, un barrio popular de casas no muy antiguas, pero con solera. Sin embargo, aún quedan en pie edificios mucho más antiguos, alguno de ellos de alrededor del siglo XV. También es verdad que muchas edificaciones del barrio necesitan urgentemente una puesta a punto.

Lavapiés me pareció un lugar idóneo como punto de referencia para conocer el centro. Desde la plaza de Lavapiés, por la calle Olivar, llegas sin mucho esfuerzo hasta la plaza Santa Ana, por ejemplo o a la calle Huertas. No hace falta coger transporte público y andando puedes admirar mejor la arquitectura señorial de la ciudad.


Lavapiés es un barrio con mucha animación tanto por las mañanas como por las noches, ya que existen un montón de comercios, bares y restaurantes y un sinfín de empresas diferentes. Hay estupendas librerías, galerías de arte y muchos teatros, como el Valle-Inclán o el Teatro del Arte. También es un barrio con una fuerte inmigración y ese hecho le confiere un carácter peculiar al barrio.


En la calle Miguel Servet, cercana a la calle Valencia y a mi hotel, se da un agitada animación nocturna. Esta calle se llena en primavera y verano de terrazas nocturnas ya que se congregan una considerable cantidad de bares. Supongo que por las noches los vecinos de esta área sufriran los típicos ruidos nocturnos que generan las terrazas y los bares...


Muchos de estos bares y restaurantes son los de toda la vida, otros están regentados por los nuevos cuidadanos llegados de otros países y finalmente están los bares y restaurantes que van más allá de lo típico y que ofrecen una cara más moderna y alternativa. Como Juan Raro, Taberna Alabanda o La Mancha en Madrid que poseen un aire de taberna más contemporánea y eso les favorece. También conviene visitar el bar de cata de vinos La Fisna que, aunque no está en la misma calle Miguel de Servet, se halla al justo al lado, en la calle del Amparo.

sábado, 18 de junio de 2016

Fanzara y MIAU


Desde Vilafamés, nos acercamos a Fanzara. No queríamos dejar de pasar la oportunidad de ver cómo un pequeño pueblo de Castellón, de poco más de 300 habitantes, había conseguido llevar a cabo una iniciativa osada.

Mediante esta iniciativa, se involucraron la gran mayoría de los habitantes de Fanzara, para que sus calles y edificios, con el apoyo de su Ayuntamiento, sirvieran de base para impulsar un imaginativo y audaz proyecto artístico: el M.I.A.U (Museo Inacabado de Arte Urbano).


Fanzara se transformó en un amplio espacio generador de Arte y en el origen para la creación de un museo al aire libre del street art o arte callejero.

Resulta divertido recorrer las calles de Fanzara y descubrir lo que un montón de imaginativos artistas han improvisado en los muros de la mayoría de los edificios del pueblo.


Lo primero que hicimos después de aparcar el coche fue acercarnos hasta el local del Museo Inacabado de Arte Urbano -M.I.A.U-.  Allí nos facilitaron un mapa con los diferentes recorridos para apreciar las actuaciones de los artistas en Fanzara. También, nos explicaron cómo se desarrolló este proyecto.


Nos dijeron que las protestas vecinales en contra de la construcción de un vertedero de productos peligrosos, que querían construir cerca de Fanzara, configuraron el gérmen del primigenio plan para conseguir  fomentar que Fanzara fuera reconocido. Dando valor a su municipio y a su entorno rural.



La gran mayoría de los habitantes de Fanzara apoyan y están contentos y orgullosos de que sus calles y sus edificios sirvan de soporte para plasmar ideas artísticas. Además, ha servido para que el municipio se manifieste como un lugar excelente para el "street art" o arte urbano/callejero. Hay que tener encuenta,que se trata de un arte efímero ya que, año tras año, se pinta sobre lo pintado.


Si te gusta el arte callejero, ir hasta Fanzara es una buena idea. Supone un buen punto de encuentro para artistas vanguardistas. Un soplo de aire fresco.

No sé, si el planteamiento del Museo Inacabado de Arte Urbano seguirá con la misma fuerza que empezó, pero merece la pena ir hasta allí a comprobarlo. El entorno rural invita al ocio y al disfrute y eso es algo que no conviene desdeñar.

sábado, 11 de junio de 2016

Fuentes de Ayódar


La provincia de Castellón es muy montañosa. En pocos kilómetros de distancia se ubican distintos Parques Naturales de una gran biodiversidad tales como la Sierra de Espadán que se halla enfrente de la Sierra Calderona o el Desierto de las Palmas junto a  la Sierra de Irta o el Peñagolosa, no muy lejos de la Tenencia de Benifasar. También tiene zonas que forman parte de la Red Natura 2000 como el Alto Maestrazgo, el Alto Palancia y el Alto Mijares dentro de estos Parques Naturales.


Nuestra estancia en Vilafamés nos servía como puerta de entrada al interior de Castellón. Por consiguiente, nos facilitaba el hacer interesantes excursiones por los montes del interior.  Decidimos acercarnos hasta la Sierra de Espadán y conocer Ayódar y Las Fuentes de Ayódar.


Por su localización en plena Sierra de Espadán, nos decantamos por comenzar nuestras excursiones por los alrededores de las Fuentes de Ayódar.

Las Fuentes de Ayódar es una pequeñísima población de la Mancomunidad de Espadán-Mijares que pertenece a la comarca castellonense del Alto Mijares.


Se halla a unos 500 metros de altitud entre montañas de la Sierra de Espadán. Su relieve por lo tanto es escarpado y con una tupida masa de bosque de pinos, alcornoques y encinas. El pueblo se extiende en la ladera de una de las montañas del desfiladero y a sus pies está el río Chico. A ambos lados del río y en la zona más cercana al pueblo se extienden las fértiles huertas.


En esta zona se reúnen una gran cantidad de fuentes de ahí su nombre. Entre ellas están: la Fuente de la Masá, la Fuente de los Chorricos, la Fuente del Río, la Fuente del Zuro, la Fuente de la Paciencia y la Fuente del Cañar.

También, cuenta con un buen número de senderos para hacer excursiones. De hecho, la carretera asfaltada acaba en la misma población. Por ejemplo, si quieres ir hasta Cirat, debes ir andando, porque con coche no es posible. Tendrías que volver por la misma carretera por la que has llegado.


En el pueblo hay algunos alojamientos y un hotel con un buen restaurante. El hotel restaurante se llama Viñas Viejas y se llena de moteros que llegan hasta allí para recorrer esta emocionante ruta, porque la carretera es serpenteante y el paisaje entretenido. Además, comer aquí supone una grata recompensa al esfuerzo del viaje.