viernes, 26 de agosto de 2011

Agia Galini


Nuestro viaje al sur de la isla nos deparó sorpresas muy gratificantes. Conocer Agia Galini fue una de ellas.

Agia Galini, está situada a unos 77 km de Heraclión, se trata de una localidad costera con hoteles, hostales, buenos restaurantes y tabernas. Es uno de los centros veraniegos cretenses más importantes y turísticos del mar de Libia. 

En la zona más antigua de la villa se localizan una gran parte de los restaurantes y tiendas de regalos. Compré varias pastillas de jabón elaboradas con aceite de oliva, unas con olor a jazmín, otras a canela y rosa. 


En los alrededores de Agia Galini existen varias playas, con bares y chiringuitos, donde uno puede tumbarse en una hamaca, bajo un parasol. 

Un paseo paralelo al mar conecta la zona costera  y el puerto de Agia Galini con las playas.



La primera playa con la que uno se encuentra tras recorrer el paseo desde el puerto a la zona de playas es de cantos rodados. El ambiente de esta playa es tan relajado que resulta un verdadero gustazo pasar toda una tarde bajo un parasol, tomando algo fresquito, sin hacer nada de nada.

Muchas tabernas, de esa zona, disponen de wifi libre. El agua del mar (al menos en los días que yo estuve) estaba un poco turbia, quizá porque cerca desemboca un río. 


La mayor parte de la villa está edificada sobre una alta colina. A sus pies, el puerto pesquero y recreativo. No es un pueblo muy grande, pero sí un lugar bonito para visitar. Es una localidad que no está masificada, pero sí es turística.



Comimos varias veces en un restaurante localizado en la playa: el Stochos. Ambiente playero y buena comida. Un local sencillo, pero muy eficaz. Recomendable (mejor ir a primera hora). 

En la misma villa, también en los alrededores, puedes encontrar buenos alojamientos para todos los bolsillos, entre ellos:

Rozmari; Palazzo Greco; Irini Mare o Glaros

sábado, 20 de agosto de 2011

Creta meridional

Creta es un lujo mediterráneo, un lujo para el viajero. Sólo hay que descubrir el diamante que esconde tanta roca.


Nosotros para encontrar ese diamante cogimos un vuelo directo de la compañía Vueling, sin escalas, de Barcelona a Heraklión. El vuelo tiene un horario pésimo, ya que opera de madrugada. La ventaja es que sólo son dos horas treinta minutos y por contra, es que sólo opera un vuelo a la semana y en verano.


Nuestra intención era la de conocer el centro sur y el oeste de la isla, por esa razón alquilamos un coche, en el mismo aeropuerto, para disfrutar de una mayor movilidad y pusimos rumbo al sur.





Nuestro primer alojamiento, el Pegasus Resort , está situado en el sur, en Agia Paraskevi. A sus pies el mar líbico y la playa de Triopetra. Detrás altos montes rocosos y poca vegetación.





Primera sorpresa al llegar a Creta: las distancias no son lo que parecen. La orografía intrincada de la isla dificulta mucho cualquier previsión sobre las distancias.



Segunda sorpresa: el hotel se localiza en la ladera de una agreste colina, en una zona árida, montañosa y alejado de la civilización. Al principio, nos desconcertó, pero al final resultó ser una ventaja fascinante.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Creta

Creta esa gran desconocida. Pese a los miles de turistas que visitan cada año la isla mayor en extensión de Grecia, Creta sigue siendo un misterio. 

Repleta de Historia y de sucesos mitológicos ¿Quién no conoce la historia de la lucha de Teseo y el Minotauro?


Rica en Historia, durante años ha sido anhelada por diferentes pueblos e imperios. Conquistada por los griegos, romanos, los sarracenos, los venecianos, los turcos. Pese a esas invasiones, Creta sigue orgullosa en su devenir histórico.


Tres grandes cadenas montañosas constituyen el eje central de la isla y la cercanía con el mar hace que las costas sean, en algunas zonas, abruptas y  recortadas.




La naturaleza ha sido generosa con la isla. La diversidad de paisajes posibilita que sea visitada por antagónicos turistas. Unos buscan los grandes hoteles frente a un bravo y limpio mar. Otros buscan el hilo de Ariadna, el hilo de la mitología, la historia y la cultura minóica.


Existe una Creta rural que atrae a un turista ávido de naturaleza pura, poca contaminada por el progreso. Esos turistas recorren la Garganta de Samaria o el Desfiladero de Therisso.




Personalmente en Creta encontré las mejores playas de arena blanca;  pequeñas calas  con cantos rodados de limpias aguas frías que tonifican el cuerpo como la playa de Afrata o la playa de Ravdouha; valles fértiles como el de Meskla y Zourvas; pequeños y sosegados pueblos rodeados de grandes olivares como el de Vlatos y Ano Vouves; ciudades de fuerte influencia veneciana como Chania y Rethimón; restos arqueológicos interesantes y bien conservados como la Villa de Festos, Knossos, Gortyna o las misteriosas cuevas de Matala (utilizadas en la época de influencia romana como lugar funerario); playas enormes, panorámicas de una belleza difícil de olvidar como la playa de Akoumia y Triopetra o Falasarna y cómo culminación de todo la comida cretense. Comida de sabor mediterráneo, en dónde el aceite de oliva, la miel, el queso, las verduras, el pescado y la fruta forman un tándem perfecto.


Tuve un presentimiento con Creta, pensé que podría gustarme, pero el viaje a Creta ha sido mucho mejor que lo que había imaginado.