domingo, 25 de octubre de 2009

Las Galeras II


Desde el hotel donde estábamos alojados podíamos llegar, en un breve paseo, bordeando la playa hacia el norte, hasta el poblado de Las Galeras.


Las Galeras es una población pequeña, con edificios de poca altura. Se trata de un pueblo rústico, dedicado a la agricultura y a la pesca y, en los últimos tiempos, también al turismo. La calle principal termina a orillas del mar, en playa Grande. Es una playa de arena muy blanca con palmeras y barquitas de colores.




En la calle principal y en sus alrededores se agrupan restaurantes, cafeterías, hostales, pequeños hoteles, tiendas dedicadas a la venta de artesanía y algunos bares en donde podrás degustar magníficos zumos naturales. Muchas de las calles están sin asfaltar lo cual le da una imagen más primitiva al lugar. Es un lugar curioso y por ahora, tranquilo. El turismo de masas queda muy lejos de allí.
En Las Galeras, la vida transcurre suavemente.

       
 


Desde el pueblo se organizan excursiones por los alrededores. Merece la pena apuntarse a las excursiones, porque suelen estar muy bien organizadas y, de esta forma, uno puede conocer el lugar, ya que es una zona con un paisaje muy rico en contrastes.

Alojamientos que vi por la zona:

www.elsolazul.com
www.villaserena.com
www.casadoradodr.com/
www.hoteltodoblanco.com
www.villalaplantacion.com
www.lasisletasamana.com

sábado, 10 de octubre de 2009

Las Galeras I



Nos alojamos en un hotel situado en la playa de Las Galeras, en la Península de Samaná.
Llegamos al hotel, el Grand Paradise Samaná, por la noche.



El calor era sofocante, pero pronto descubrí que te acostumbras con rapidez a ese calor y que al cabo de un rato, ni lo notas. Por otro lado, como el aire acondicionado está tan fuerte que al final hasta agradeces pasar un poco de calor.


Cuando desperté, a la mañana siguiente, y divisé la playa desde la terraza de mi habitación me entró una especie de emoción sensitiva, muy parecida al éxtasis. La playa y su entorno son espectaculares. Belleza en estado puro. Es un lugar muy tranquilo, posiblemente la razón de esa placidez del entorno se deba a que la carretera que conduce hasta el hotel acaba allí mismo. 


El Grand Paradise Samaná es un hotel sencillo, aunque muy agradable y cómodo. Queda lejos, desde luego, de los denominados hoteles lujosos, pero se agradece que no lo sea. Puedes ir vestida informal o de playa y calzar unas simples chanclas. La comida es floja, la verdadera asignatura pendiente del hotel, pero la localización es inmejorable.


El hotel está organizado en bungalows diseminados por el cuidadísimo jardín. Mayormente, se distribuye en estructuras de dos plantas: la planta baja, con salida al jardín y la primera planta. Aconsejo alojarse en la primera planta y disfrutar de las vistas al mar. La visión del atardecer y del amanecer desde las terrazas no tiene desperdicio. Además, si la ubicación de la habitación se encuentra cerca de recepción, encontrarás que todo está muy cerca: los comedores, la piscina, el supermercado, la salida hacia el pueblo y la playa.

      
 

 Las Galeras es un lugar recomendable en sí mismo, pero también constituye el punto de salida clave para realizar excursiones. Desde el pueblo, de Las Galeras, puedes alquilar una barca, un caballo, un camión, un 4x4, una bicicleta o simplemente ir a pie a un montón de lugares de los alrededores, igualmente idílicos. Por citar sólo unos pocos, conviene no perderse estas playas: Rincón, Colorada, El Valle, Caletón, Playita, Madama o Frontón.


Estar en Las Galeras me provocó una sensación difícil de explicar, porque allí la naturaleza es acogedora y salvaje a la vez; indiferente a las prisas y a la civilización. En ese lugar con un bañador y unas chanclas cualquiera puede ser la persona más feliz del Mundo. Volvería a esa playa una y otra vez.

domingo, 4 de octubre de 2009

Península de Samaná



La península de Samaná, situada a 245 kilómetros de Santo Domingo, es una prolongación de tierra fértil, con una extensión enorme de palmeras de coco. De hecho, posee una de las mayores concentraciones de palmeras de coco por metro cuadrado del mundo.


Es un destino poco masificado, si lo comparamos con otros destinos de la República Dominicana, como Punta Cana o Puerto Plata. 


La capital de la Península de Samaná es Santa Barbará de Samaná. Se trata de una ciudad pequeña y en apariencia tranquila que dispone de un puerto desde el cual parten las excursiones hasta Cayo Levantado, Playa Frontón y el Parque Nacional de los Haitises.


En Santa Bárbara, durante los meses de enero a marzo se organizan excusiones para el avistamiento de ballenas jorobadas.


También, puedes reservar una excursión para visitar el Salto Limón, una de las atracciones turísticas más interesantes, sobre todo para los amantes de la naturaleza y las grandes caminatas.


La península de Samaná dispone de las mejores playas indómitas de la República Dominicana como las playas de: Rincón, Frontón, Las Galeras, Morón, Cosón o Las Terrenas.

 
La belleza de Samaná reside en su naturaleza deslumbrante y salvaje y en la sencillez y simplicidad del transcurrir de la vida cotidiana.

 

Sólo un pero, impresiona y duele observar el gran desnivel que existe a nivel económico. Al lado de las impresionantes mansiones de veraneo o de los hoteles de lujo, conviven en la más absoluta miseria muchos dominicanos y haitianos. Una realidad que apela a la conciencia.