sábado, 22 de julio de 2017

Briones y San Vicente de La Sonsierra, o viceversa

Aunque nos alojamos en Briones, pasamos una gran parte de nuestro tiempo paseando por San Vicente de La Sonsierra.


Tanto Briones como San Vicentre de La Sonsierra disfrutan de un bonito centro histórico, pero es que, además, San Vicente de La Sonsierra tiene un impresionante castillo. Desde lejos, ya se distingue la silueta imponente del Castillo. Localizado justo al lado de la iglesia, ambas construcciones, se hallan en lo alto de un cerro. A sus pies, majestuoso, el río Ebro.

La verdad es después de conocer estas dos poblaciones nos quedaron ganas de visitar mucho más a fondo La Rioja.


Los riojanos son simpáticos y acogedores. En invierno, no tiene tantos visitantes y pudimos disfrutar más tranquilamente de todo el potencial que nos ofrecía esa zona. 

Tanto Briones como San Vicente de La Sonsierra quedan un poco apartadas de la ruta del Camino de Santiago, que pasa por Nájera. Alojarte lejos de la Ruta del Camino de Santiago merece la pena, sólo por descubrir estas históricas  y bonitas poblaciones.

Nuestro alojamiento, El Mesón, estaba situado en Briones. Un alojamiento rural, típico de la zona. Nuestra habitación era sencilla, grande y cómoda. El copioso desayuno nos lo sirvieron en la cocina del alojamiento. El trato familiar del dueño, nos gustó mucho.

       

   

El casco viejo de Briones cuenta con grandes casas señoriales, con escudos, que recuerdan a las típicas casonas cántabras. La mayoría de estas casas señoriales, están construidas con piedra de los alrededores y muchas de ellas en estilo renacentista.

En Briones, quedan restos de las antiguas murallas medievales. Varias puertas de entrada, como la de la Media Luna y la Puerta de la Villa y una bella Torre del Homenaje. Los edificios más bonitos y singulares son el Palacio del Marqués de san Nicolás, el Palacio de los Gadea y el Palacio de los Quincoces.



   

Hay varias bodegas por los alrededores como la de Daniel Puras, Betolaza, Miguel Merino, Castillo de Alonso, Allende, Ruesgas, Amarita y finca Nueva. Interesante es la visita al Museo del Vino: Dinastía Vivanco.


San Vicente de La Sonsierra, aunque no tiene un casco viejo tan grande como el de Briones, dispone de un núcleo amurallado espectacular. Dónde se encuentra la Basílica o Iglesia románica de Santa María de la Piscina, el Castillo de San Vicente, la Torre del Homenaje, y la Torre del Reloj.

También, se pueden ver los restos del antiguo poblado, adosado a las murallas medievales.




Como obras civiles están el puente medieval que une las dos orillas del Ebro y algunas casas señoriales del siglo XVIII.

En sus alrededores, existe una infinidad de bodegas, entre ellas: Castillo de Mendoza, Bodega Clásica, Hermanos Peciña, Olmaza, Ramírez, Morza, Bodega Sonsierra, Heredad de San Andrés, Valdeloyo, Teodoro Ruíz Monge.


Si algo tengo claro para aconsejaros es lo siguiente: no os vayáis de Briones o de San Vicente de La Sonsierra sin tapear. Vale la pena hacerlo.

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