viernes, 11 de abril de 2014

Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau


El día amaneció sin una nube. Decidimos acercarnos hasta el Hospital de Sant Pau -se le conoce con este nombre, aunque su verdadera denominación es la de Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau-, para ver la reciente rehabilitación de este conjunto arquitectónico que, en el año 1997, fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.



Aunque no está finalizada la restauración de todo el grupo estructural, se pueden visitar la gran mayoria de los pabellones, recintos y la entrada principal.

El conjunto arquitectónico lo forman dos hospitales: el antiguo Hospital de la Santa Creu, prácticamente en uso desde su construcción en el siglo XV y el diseñado por el arquitecto Lluís Domenech i Montaner, el Hospital de Sant Pau.


De la misma forma que el Hospital de la Santa Creu se fundó a raíz de la unificación de otros hospitales medievales existentes en la ciudad de Barcelona, el arquitecto Domenech i Montaner proyectó un nuevo hospital para la ciudad, en base a la unificación del antiguo edificio y el que estaba en proyecto. 

El diseño de este gran hospital se compone de veintisiete edificios diferentes, aunque en la planificación inicial constaba de cuarenta y ocho construcciones distintas. Desde luego, se trata de un conjunto hospitalario modernista descomunal.





Domenech i Montaner planificó el diseño del recinto arquitectónico y del entorno en los terrenos del antiguo hospital. Este proyectó se presentó en 1901. La primera piedra se emplazó al año siguiente, inaugurándose en 1930. 


 Una parte importante del capital aportado para empezar las obras lo puso el banquero Pau Gil. De ahí, el nombre de Sant Pau en honor al mecenas que aportó el primer capital al novedoso conjunto arquitectónico. El resto fue proporcionado por diferentes entidades y particulares en forma de donaciones.


La trama del proyecto que ideó Domenech i Montaner se estructura en diagonal, rompiendo de esta forma con el diseño ortogonal del urbanista e ingeniero Idelfons Cerdá, autor del Plan de l'Eixample barcelonés.



El conjunto arquitectónico del Hospital de Sant Pau está formado por pabellones independientes con zonas ajardinadas. Cada uno de ellos posee sus propias singularidades aunque lo realmente sorprendente del esquema es que todos los pabellones y recintos se hallan comunicados entre sí por medio de un laberinto de galerías subterráneas. De esta forma, se solucionó la dispersión de los pabellones uniéndolos por la citada red de pasillos por el subsuelo del hospital que relacionan, unen y concentran todos los servicios hospitalarios.

4 comentarios:

Tony dijo...

¡Qué bien que pudisteis ir a visitar el hospital! Se le ve precioso en las fotos. Ahora solo falta la Casa Batlló :-)
¿Sabías que cuando nací mis padres vivían en la calle Telégrafo esquina con la ronda del Guinardó, con vistas al hospital? Un abrazo a ti y a Manuel.

CarmeLa dijo...

Fuimos un sábado. Había tanta gente, que muchos espacios no se podían ver en condiciones. Espero volver otro día.

Desde luego, Toni, esa zona es perfecta para vivir.

Anónimo dijo...

... a ver si puedo ir un dia laborable y hay menos gente! RZ

CarmeLa dijo...

Hola, RZ!
Creo que te gustará mucho. Ahora no creo que vaya tanta gente como cuando lo inauguraron...
Salu2