lunes, 28 de octubre de 2013

Gerolimenas, el puerto viejo


Gerolimenas quiere decir, en griego, puerto viejo. De hecho, hace muchos años que allí existe un pequeño puerto y una diminuta villa. 

Su situación, protegida entre altos acantilados, es la idónea para que allí se localice ese tranquilo puerto. Además, durante muco tiempo, el puerto de Gerolimenas fue un puerto pirata, también un importante puerto pesquero y de abastecimiento de hielo, ya que su localización era la adecuada como zona de paso, porque se halla justo al sur de la península de Mani y muy cerca del cabo Tenario. 


La singularidad del enclave y la calma que allí se respira crean una atmósfera difícil de describir. 
Por las noches, el acantilado se ilumina con luces artificiales de colores. Tienes la sensación de algo irreal. De flotar en el vacío. Cenar en un enclave cómo este resulta de lo más romántico. 

Desde luego, vale la pena pasar un par o tres de noches allí. Constituye una cura perfecta al estrés de la ciudad.
 

En la pequeña y tradicional villa pesquera, protegida por la bahía, viven todo el año unas 77 personas. No sé muy bien de qué se puede vivir allí, si no es de la pesca o del turismo. 

Hay un supermercado, varios restaurantes y alojamientos. Uno de ellos es el famoso Kyrimai hotel. Nosotros nos alojamos en el Kyrimi que se halla justo al lado. 


Nuestra habitación, la Pyrgos, tenía la mejor terraza. Pyrgos en griego quiere decir torre y nuestra terraza tenía, al estar situada en la torre, las mejores vistas del acantilado. Para mí, era un lujazo ver anochecer o atardecer desde allí. 

Resultaba absolutamente hipnótico ver cómo la gran mole, situada justo delante de nuestra terraza, cambiaba de color según pasaban las horas.

No hay comentarios: