jueves, 9 de febrero de 2012

Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil

Desde Penalba por la carretera que pasa por  Nogueira de Ramuin y por Luintra llegamos hasta el Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, actual Parador de Turismo.


La carretera que conduce hasta el Monasterio es estrecha y sinuosa.  Se atraviesan áreas de espeso bosque caducifolio, sobre todo de castaños y robles.
En invierno los tonos rojizos y las ramas nudosas y peladas de los árboles dan una imagen bucólica al lugar.


Cerca del río Sil la bruma era espesa, pero en las zonas más altas de la montaña nos hacia un sol radiante. Desde lo alto de la montaña se vislumbra el majestuoso monasterio. 


Está edificado aprovechando la ladera de la montaña y cerca puedes contemplar los cañones del Sil.
Toda la zona conserva todavía y espero que para siempre, un tupido bosque de rica flora y abundante fauna. Los helechos y el musgo están presentes en las zonas más umbrías de las montañas. En esta área geográfica de la Ribeira Sacra y del río Sil encuentras muchos senderos para recorrer.


El entorno y el mismo Monasterio de Santo Estevo merecen una larga estada. No sólo para disfrutar de la naturaleza, también para apreciar la elegancia y solemnidad del monasterio y su acertada rehabilitación.


Es un monasterio grande y se estructura en torno a tres claustros, muy diferentes entre sí. Desde el año 1923 el edificio está catalogado como Monumento Histórico Artístico.



La existencia del Monasterio, actual Parador, está documentada desde el siglo X, aunque su origen puede ser anterior. El edificio ha sufrido numerosas transformaciones, aunque mantiene intacto los tres claustros: el de Os Bispos, el de Os Caballeiros y el do Viveiro.


La fachada del Monasterio que da entrada al actual Parador de Turismo es de estilo Barroco del siglo XVIII. El parador dispone de 77 habitaciones, una zona Spa, cafetería y un restaurante.



Nosotros comimos en el restaurante. Correcto, aunque con este entorno no importa tanto la comida como el lugar en dónde se come. Esperaba más de la comida siendo un Parador, pero supongo que las fechas, invierno, no ayudan. 






El Parador funciona a pleno rendimiento desde la primavera hasta el otoño. Decaen las visitas y las pernoctaciones en invierno. Es un edificio singular con una localización geográfica especial. Un paraje mágico. Desde luego de visita obligada. No defrauda.

2 comentarios:

Bóia Paulista dijo...

Oi, Carmen! Tudo bem?

Seu post foi selecionado para a #Viajosfera, do Viaje na Viagem. Dá uma olhada em http://www.viajenaviagem.com

Até mais,
Bóia

CarmeLa dijo...

Bóia Paulista!

Obrigada pela informação, seleção e visita!

Você sabe que eu sou fã, sou incondicional do Viaje na Viagem, porque eu gosto da maneira que tem a site -divertida e inteligente- de falar e comentar destinos e viagens.