martes, 10 de mayo de 2011

Lugo capital

Lugo, capital de provincia, es una ciudad con un casco antiguo rebosante de historia. Resulta una ciudad sosegada y agradable. Su casco viejo tiene muchas calles peatonales lo que resulta ideal para deambular por ellas.  Posee  un centro histórico cuidado, aunque aún quedan muchos edificios  por restaurar. El patrimonio de Lugo es muy grande: catedrales, capillas e iglesias, museos provinciales, edificios señoriales, pazos, conventos,  plazas, termas romanas  y edificios con soportales y arcadas.




Posee una muralla romana declarada, en el año 2000, Patrimonio de la Humanidad. La Muralla Romana es el monumento más representativo de la ciudad. Está construida con granito y pizarra. Además, es la única muralla romana que mantiene intacto todo su perímetro y eso es algo insólito. Me sorprendió que el paso de los siglos no hubiese hecho más mella en ella.  Es el monumento estrella de Lugo, aunque no es el único. 


Por la parte superior de la muralla, por su adarve o paseo de ronda, se puede recorrer entera. Son más de 2000 metros de itinerario. Desde el adarve tienes una visión diferente de la ciudad, con otra perspectiva, muy distinta  a la de caminar por las callejuelas de su casco viejo.

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Recorrer la muralla por su paseo de ronda es una experiencia muy lúdica, sobre todo si hace sol o si el día no es muy frío. Si haces todo el perímetro de la muralla descubres que muchas personas lo utilizan. En ella la gente pasea, corre, hace deporte, camina junto a sus perros, charla o mira la ciudad desde esa nueva perspectiva. Es un recorrido muy recomendable. Nosotros entramos a la zona del adarve por la rampa que da a la catedral y después de recorrer los más de 2 kilómetros de muralla, volvimos a salir por ella.
       
          



Tanto paseo nos abrió el apetito y fuimos a parar al conocido restaurante Verruga (aunque seguro que se come bien en muchos otros restaurantes de esa zona).

Esa área está llena de bares, restaurantes y pulperías. La gente suele salir a tomar algo en alguno de esos establecimientos, sobre todo los días festivos. El ambiente de las calles es muy animado.

 

Lugo es una ciudad a la medida del hombre, sobre todo su espacio de intramuros. Resulta muy gratificante vagar por sus calles y pararse a contemplar su magnífica arquitectura civil y religiosa. Me gustaron especialmente las plazas: Mayor y del Campo. 

La Plaza Mayor es una plaza de grandes dimensiones, rodeada de bonitos edificios como la Casa Consistorial y el edificio del Círculo de Bellas Artes.

                                                                               
La Plaza del Campo es una plaza no muy grande, con edificios con soportales y arcadas. Tan discreta y sencilla que la contemplación de la misma genera una emoción indescriptible. Además, está justo en el meollo de la zona con más ambiente.
                                                                              

Estoy deseando volver a Lugo. Hay tantas cosas por ver que necesitas tiempo para hacerlo. A nosotros nos faltó.

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