viernes, 10 de febrero de 2017

Eus, hermoso peñasco

Llegamos a Eus atraídos por su merecida fama de ser uno de los pueblos más bonitos de Francia.



Eus es un pequeño pueblo próximo a Prades y a Vilafranca de Conflent. Tiene pocos habitantes en invierno, pero en verano las casas, en apariencia vacías, se habitan. Allí se va en busca del atractivo beneficio que da la tranquilidad y del descanso. No hay coches que perturben el sueño, porque resulta imposible transitar en coche por sus empinadas y estrechas calles. Su localización cercana a Los Pirineos es otro de sus múltiples alicientes, aparte de la tan ansiada tranquilidad. 


El pueblo se sitúa sobre una colina rocosa. A sus pies, el verde y fértil valle del río Conflent.
Pasear por sus pedregosas calles es una delicia. La gran mayoría de las casas están construidas con piedras. Muchas están restauradas, aunque todavía quedan otras muchas por rehabilitar.



Desde la iglesia parten unas serie de senderos que resultan ideales para conocer mejor los alrededores de Eus.


Por supuesto, es un pueblo en el que te puedes imaginar cómo era la vida allí hace un par de siglos. Parece totalmente anclado en su pasado, aunque Eus es un pueblo auténtico. Nada que ver con otros pueblos de postal que parecen de cartón-piedra.

Si estáis por la zona, haced una parada y admirad su estructura rural arquitectónica y sus buenas vistas del valle. No saldréis defraudados.


Nosotros comimos en una terraza al sol, bajo una bonita parra. Un lugar delicioso, con buenas tapas y aéreas vistas al valle.

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