martes, 27 de octubre de 2015

Smyros Resort, en Poulithra

Desde nuestro alojamiento en el Princess Kyniska Suites  pusimos rumbo a nuestro siguiente destino: Poulithra. Habíamos estado el año pasado y el anterior, nos gusta tanto que decidimos pasar un par de noches allí, antes de ponernos rumbo a Porto Heli.


Desde nuestro alojamiento en Karavostasi tuvimos que pasar por Plitra y Molai para coger la carretera que discurre por una gran parte del Parque Natural del Monte Parnon y atravesar  los pequeños pueblos de Koupia, Niata, Zarakas, Kremasti y Peleta para llegar al fin a Poulithra.


Una vez en Poulithra decidimos alojarnos en el hotel Smyros Resort por su localización inmejorable.
Al principio, cuando pisamos por primera vez el hotel nos sorprendió tanta piedra y nos pareció demasiado rústico, ya que todo el hotel está construido en piedra a imitación de las antiguas casas de esta zona del Peloponeso.

Las paredes de este hotel están edificadas con  sillares de piedra unidos con cemento y los tejados a cuatro vertientes, con tejas rojas. Cuando entramos en la habitación observamos que las paredes eran también de piedra. Parecía una habitación oscura. Veníamos del hotel Princess Kyniska Suites un hotel moderno, con todos los lujos posibles y aterrizamos en este hotel sencillo y al estilo rural, pero cuando abrimos el balcón y la ventana y vimos el paisaje nos quedamos extasiados con la fantástica perspectiva visual que desde allí se divisaba de la Bahía de Poulithra. Así que también nos gustó este alojamiento.
.


El Smyros Resort es un hotel rústico, pero cumple de sobra con los requisitos indispensables para hacerlo aconsejable y cómodo. Es un hotel plácido. Los dueños son amables. Los desayunos correctos. Las vistas imprescindibles. Todas las habitaciones dan a la bahía y disponen de unos cómodos balcones en dónde sentarse para observar el mar y las altas montañas.
.

        


Además, dispone de otros alicientes como una excelente piscina con unas extraordinarias vistas panorámicas de todo el entorno, un parking a la sombra y una zona de desayuno pequeña, pero con bonitas vistas a las montañas, al mar y al jardín.
.

La piscina está ubicada sobre un acantilado, con buenas vistas al mar y también a la montaña. En las rocas del acantilado han habilitado una pequeña zona con cuatro tablones y una escalerilla para poder entrar y salir del mar sin problemas. Así que puedes nadar en el mar de Myrtoo y después dar unas brazadas en la piscina.  En la piscina se distribuyen bancos de madera, mesas, sillas, tumbonas y parasoles para descansar mientras tomas algo fresquito y contemplas ese espectacular paisaje.



El jardín era sin duda otro de los fuertes del hotel. Verdaderamente espectacular. Tan bien cuidado que parecía un edén con plantas aromáticas, árboles y arbustos. Buganvillas, sauces, ficus y grandes geranios floridos rodeaban la zona de la terraza en dónde se servían los desayunos. Desayunabas con el aroma de la albahaca y la menta.


El Smyros Resort no es un hotel sofisticado, pero es un hotel limpio, cómodo y agradable. Una magnífica opción de alojamiento si vas a Leonidio o Poulithra. Nosotros pensamos volver...

domingo, 18 de octubre de 2015

Hotel Princess Kyniska Suites


Llegamos al hotel bajo un sol abrasador. Nos costó un poco encontrarlo, porque no está en Plitra sino en Karavostasi.


El hotel se localiza en la ladera de una colina que forma parte de la gran mole del Cabo de Xylis, en la bahia de Xylis.  


Para llegar hasta el hotel has de superar la fuerte pendiente de la montaña, pero cuando atraviesas la entrada para llegar hasta la recepción del hotel, todo es calma.
La temperatura del aire acondicionado del hotel es la ideal para hacer un buen check in, mientras te ofrecen una bebida de bienvenida.
El sol sofocante del mes de agosto al mediodía impide pensar, pero ahí están los amables funcionarios del hotel que te acompañarán hasta tu habitación, mientras te explican el funcionamiento del hotel.



La suite era tipo apartamento, con cocina y una enorme terraza. Comodísima. La zona del salón-comedor estaba decorada con arriesgados toques de color en tonalidades verde pistacho, gris acero, azul pálido y blancos crudos y tostados.
Los colores de la habitación eran totalmente diferentes a los del salón, donde predominaban los tonos lilas y malvas. Era una habitación cómoda, perfectamente insonorizada e impoluta.




La continuación del suelo del salón llega hasta la amplia terraza y unifica visualmente todo el gran espacio de la suite. Las vistas desde la terraza ya merecen por sí solas la visita al hotel: son realmente espectaculares. Aún sin estas vistas el hotel es altamente recomendable.



La zona de la cocina estaba perfectamente integrada. Así como la nevera. Como detalle de bienvenida, en la nevera nos esperaba una fuente de fruta, agua, refrescos y un vino delicioso ganador del premio al vino blanco del 2014. Ideal para tomarlo fresquito mientras admirabas el paisaje de la bahía.


El hotel dispone de zona de spa, un pequeño espacio de fitness, servicio de habitación y restaurante, por cierto muy bueno. Cenamos allí bajo la luz de la luna y fue una experiencia inolvidable. La comida de calidad, bien presentada y con un atento y eficiente servicio de camareros.


También, hay una agradable piscina con zona de bar. Conectada a su vez a la cafetería interior. Ideal para refrescarte cuando regresas calurosa de la playa.

  
El entorno del hotel no puede ser más bello: altas montañas, el fértil valle de Asopos y Papadianika y la playa de Plitra a sus pies. Una excelente playa de arena, mejor que muchas otras que se llevan la fama.


Desde este cómodo y limpio hotel te plantas en una hora en la isla de Elafonisos. También a una hora está Monemvasia, Gerakas y Kyparissi. Desde aquí igualmente puedes llegar hasta el emplazamiento arqueológico de Mistras en menos de una hora y si te gusta bucear puedes ver la ciudad sumergida de Asopos.
Princess Kyniska Suites es un hotel que cumple con cualquier espectativa exigente. Es nuevo y confortable. Además, se integra en el entorno utilizando piedra, tonos ocres y un diseño que hace que el hotel se camufle en la montaña. Algo que, desde luego, es muy de agradecer. 

sábado, 10 de octubre de 2015

Plytra paralia o Plitra beach


La playa de Plytra o Plitra detenta, año tras año, la distinción europea de bandera azul. La calidad de sus aguas es evidente, pero también la de su arena tostada.


Dispone de todos los servicios que necesitas para pasar un feliz día de playa.  Las sombrilla y las hamacas tienen un coste de 6 euros para todo el día.
Por la mañana a primera hora, pagamos los 6 euros por la correpondiente sombrilla y sus dos hamacas, nos dieron un resguardo con el que pudimos volver sin pagar de nuevo por la tarde. Además, los chiringuitos te sirven las bebidas allí mismo, a un precio más que razonable. Resulta comodísimo ya que no tienes que acercarte a pedir la bebida, ni hacer cola.


La playa es inmensa, toda de arena y es poco profunda, solo a ambos lados de la gran playa hay unas zonas rocosas.
Es una tranquila playa familiar, absolutamente plácida. El agua clara y limpia de la bahia de Xylis atrae como un imán a los habitantes de los pueblos de los alrededores. Vienen desde Esparta, Molai, Asopos y Papadianika, aunque también hay veraneantes que vienen de Trípoli y Atenas.



En verano, reúne a una considerable población que viene a pasar las vacaciones. No vimos muchos turistas extranjeros, solo franceses y algunos alemanes. El resto eran veraneantes griegos.
Una playa hermosa y en la cual puedes llegar a apreciar con profundidad la genuina vida griega. Son veraneantes pacíficos y hogareños. Los niños juegan en la orilla solos o acompañados de algún familiar. Una conquistadora y relajante estampa.



Para muchos cosas tendríamos que aprender a vivir como los griegos. Felices, familiares, tranquilos, educados y ligados a la tierra. Una buena aportación a la Unión Europea.