sábado, 30 de noviembre de 2013

Thirides hotel


Llegamos al hotel Thirides, sin saber absolutamente nada del mismo; lo elegimos por su localización a pie de playa. Se halla situado en la zona más protegida y calmada de la gran playa que es Mavrovouni beach.

 
No se trata del típico resort de playa, aunque es desde luego un hotel de playa. Resulta acogedor, limpio, tranquilo y hasta cierto punto elegante algo difícil de conjugar en el típico hotel de playa. Es un hotel pequeño y familiar. No dispone de muchas habitaciones, cosa que se agradece.

 Las hamacas, sillones y sillas de madera rodean la pequeña piscina.


Dispone de todas las comodidades que puedas imaginar, incluidas las hamacas y la sombrilla en primera línea de la playa de Mavrovouni. Para evitar cualquier confusión, las hamacas y la sombrilla llevan el número de la habitación en la que te alojas.




Al disponer de pocas habitaciones, la estructura del hotel no es nada complicada. Las mejores habitaciones son las que se hallan en la planta superior, después otras en una primera planta -nosotros nos alojamos en una de ellas- y aún hay otras que son semisótanos, que deben ser muy frescas, pero sin ninguna vista.


Los productos de baño son de la marca Yves Rocher y toda la ropa de cama e incluido los albornoces son de Guy Laroche. 
La habitación dispone de un minibar y de los típicos utensilios, de cortesía, para hacer infusiones o cafés.


El desayuno era sencillamente excelente. Disponía de una gran variedad de frutas frescas y también frutos secos, zumos naturales, todo tipo de pasteles y pastas griegas (la mayoría de ellas de confección casera), embutidos, queso, yogures, tortillas caseras, etc.


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