miércoles, 13 de noviembre de 2013

En ruta hacia Mavrovouni beach

Desde Alika, atravesando la cadena montañosa del Taigetos, llegamos hasta Lagia camino hacia nuestro siguiente destino: la playa de Mavrovouni. Lagia es una pequeña villa con imponentes casas-torre que desafían, inmutables, los estragos del tiempo.


Hicimos una breve parada en la playa de Kokola para refrescarnos. Kokola es una pequeña playa limpia a los pies de unas altísimas montañas. 



La estrecha y sinuosa carretera que bordea la escarpada costa, se hace muy pesada de recorrer con el calor del verano. Acantilados de vértigo se hallan a la derecha de la carretera. 
Las vistas que se obtienen desde el coche de esta bonita costa griega, merecen la pena muy a pesar de lo dificultoso que resulta conducir por ellas. Además, el calor era tan intenso que el aire acondicionado del coche resultaba casi insuficiente.


Después de refrescarnos en Kokola proseguimos el viaje pasando por la bahía de Kotronas. Se trata de una bahía cerrada, grande, con más vegetación que en los tramos anteriores de costa por los que discurre la carretera. 


Después de atravesar la bahía de Kotronas, alcanzamos la bahía de Skoutari y continuamos más allá, hacia Githion. Desde Skoutari hasta nuestro destino en Mavrovouni beach, ya cerca de Githion, no hay muchos kilómetros. Conviene tomarse el viaje con calma y realizar paradas para contemplar o para bañarse en cualquiera de las playas, a cada cual más bonita, que salpican esa área de abrupta costa. Playas hermosas y tranquilas como la de Ageranos, Kamares o Vathi.

La foto inferior es de la playa de Kamares tomada desde un montículo, en Ageranos.



Nuestro destino, la playa de Mavrovouni es una playa larga de arena dorada de 6 kilómetros de longitud. En ella desovan las tortugas caretta. Existen zonas protegidas para el desove. 


La tranquilidad que se respira por las mañanas en la playa de Mavrouvouni se transforma, con la entrada del viento Methelmi, poco a poco y según avanzan las horas, en una playa ventosa con un mar agitado con blancas olas. 


A esta curiosa playa, la recorre en paralelo una carretera sin asfaltar en la que aparcan la mayoría de coches que se acercan hasta allí.




Una serie de alojamientos, de todo tipo, se localizan a pie de playa. Hay apartamentos, casas particulares, hoteles, hostales. 


En general, las vistas son fantásticas mires por dónde mires. Prácticamente, no existe, en esta playa, la contaminación visual del paisaje. Los edificios, casas y alojamientos quedan escondidos tras los altos tamariscos y pinos mediterráneos.
Mavrovouni es un lugar esencial, muy apropiado para unas merecidas vacaciones.

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