domingo, 24 de febrero de 2013

Vall de Gallinera

El valle de Vall de Gallinera posee un paisaje totalmente diferente al del cercano Vall de Laguar: tiene una mayor amplitud en su angostura; no está tan encajonado como el de Laguar, que se halla rodeado de las sierras del Cavall Verd y la de Migdia.



La carretera comarcal que recorre este valle y que, por otra parte, lo comunica con los valles vecinos de la Vall d'Alcalà y d'Ebo es estrecha y llena de curvas, con un recorrido largo. 

La Vall de Gallinera me pareció un valle gigantesco comparado con el de Laguar.



Su termino municipal lo forman ocho pueblos. De hecho, a la Vall de Gallinera se la conoce como la Ruta de los 8 pueblos. Todos los pueblos que componen dicha ruta son pequeños, rurales y con pocos habitantes, pero en verano la oferta de alojamiento rural y las casas de veraneo hacen que sus habitantes se dupliquen o casi tripliquen.

Es una área geográfica bonita. Ideal para descansar, aunque también resulta un destino perfecto para hacer deporte, ya que puedes efectuar largas caminatas, ir en bicicleta, hacer escalada o  practicar el senderismo.



En invierno, el valle parece que esté dormido porque los bancales con cerezos aún no han florecido. En cambio, su vecino valle de Laguar tiene otro tipo de cultivos que hace que en invierno su apariencia sea menos seca y más tenga más verdor.

Éste valle es famoso por sus cerezas que poseen denominación de origen. Imagino que en primavera con la floración el valle debe ser una explosión de colores.

domingo, 17 de febrero de 2013

Vall de Laguar

La comarca de la Marina Alta alicantina además de playas, puertos y calas cuenta con altas montañas, desfiladeros y fértiles valles que separan o unen las diferentes sierras que atraviesan esta comarca. Estos valles se forman entre las altas montañas y todos ellos se hallan cerca del mar. Son los valles de Laguar, Pop, Ebo y de Gallinera.


Estos valles de clima mediterráneo, pero más lluvioso, están trabajados por el hombre desde hace siglos. Su emplazamiento entre altas montañas los protege y aísla. En ellos encontramos pueblos diminutos con pocos habitantes y con unos alrededores bonitos, con una gran diversidad de árboles frutales y de cultivos típicos mediterráneos como el olivo, la vid y los almendros.


Llegamos hasta la Vall de Laguar (o Laguart) desde Parcent, por una estrecha carretera llena de curvas y con unas vistas impresionantes. Por esta carretera comarcal se pasa por el Barranc de l'Infern. Espectacular desfiladero -de alto interés geológico- atravesado por el río Girona, que se puede recorrer con algún guía de la zona. La carretera termina en el pueblo de Benimaurell. 

En las afueras del pueblo de Benimaurell han construido un hotel, el Alahuar. Este hotel rural tiene unas vistas panorámicas de todo el valle, porque está situado a 550 metros sobre el nivel del mar. Es un hotel para los amantes de la tranquilidad y de la naturaleza y también lo aconsejo para aquellos que deseen hacer excursiones, porque muy cerca está el Barranc de l'Infern. Uno de los mejores lugares para practicar el senderismo o la escalada.

 


Lo más sorprendente del valle es que se halla encajonado entre la alta Serra de Cavall Verd y la Serra de Migdia.  Este valle se localiza al sur de la Vall d'Ebo y a tan sólo 23 kilómetros de Denia, es decir del mar. Nos asombró muy positivamente lo preservados que están estos valles estando tan cerca de Denia o de Jávea. Mantienen una naturaleza rica en flora y fauna. Los pueblos son pequeños y están bien conservados. A ellos, parece que aún no han llegado los depredadores del ladrido (espero que sigan así).




El término municipal de este valle lo forman cuatro poblaciones: Benimaurell, Fleix, Campell y Fontibes.  Son pueblos pequeños y su economía se basa en la agricultura, sobre todo en el cultivo del olivo, la vid, el almendro y las cerezas. Aunque, actualmente, el turismo también ayuda a la economía de la zona. 

 

domingo, 10 de febrero de 2013

Parque Natural del Montgó y el Cabo de Sant Antoni


Desde Les Rotes por la carretera comarcal que une Denia con Jávea, llegamos al Cabo de Sant Antoni en pleno Parque Natural del Montgó. Este espacio geográfico, rico en flora y fauna, fue declarado Parque Natural en 1987.


La parte más alta del Montgó tiene 753 metros de altura sobre el nivel del mar. Es una mole enorme, justo a pie de mar y que de forma natural separa Denia de su vecina Jávea.



Desde el Cabo de Sant Antoni, las vistas que se tienen de Jávea son muy bonitas. Cuando llegamos al faro la visibilidad era muy reducida por la niebla pero, poco a poco, se fue despejando. 
Desde el faro distintos senderos invitan a recorrer la zona. Es una área muy importante y su clima benigno y su localización han permitido el desarrollo de una rica flora de alto interés botánico. El Parque también es un lugar de paso obligado para las aves migratorias.

Pese a la espesa bruma nosotros pudimos recorrer unos cuantos senderos y de esta forma apreciar "in situ" la gran diversidad de plantas de todo tipo que existe en esa área. De hecho, se pueden ver varias plantas endémicas del parque, entre ellas la "herba santa".

 
 
 

domingo, 3 de febrero de 2013

Hotel El Raset


Elegimos el hotel El Raset por su localización céntrica y cómoda, ya que se halla enfrente del puerto y muy cerca del casco viejo de Denia.
En invierno, el hotel no presenta una ocupación alta y puedes elegir la habitación. Las habitaciones son pequeñas, pero no les falta un detalle y prácticamente todas tienen vista al puerto de Denia. Así que cuando te levantas puedes ver el mar.


El único inconveniente que le encontré a nuestra habitación fue el sistema para entrar y salir de la bañera. El espacio era pequeño y hasta cierto punto peligroso, tanto para entrar en la bañera, como para salir de ella. Supongo que el hotel dispone de habitaciones adaptadas para personas mayores o con movilidad reducida.


El desayuno del hotel estaba muy bien. Podías tomar fruta fresca y zumo natural. Había una extensa selección de embutidos y quesos y, por supuesto, bollería. Un desayuno muy completo para empezar un nuevo día.

El personal del hotel nos atendió, en todo momento, con simpatía y eficacia.