viernes, 26 de marzo de 2010

Begur, playas, comidas y una siesta


Begur tiene pocas playas con arena. Una de las mayores es Sa Riera. Otras playas son en realidad calas entre rocas y acantilados. Unas son pequeñas y otras de dimensiones mayores aunque en todas ellas, si el día es claro y no hay marejada de fondo, el agua es transparente y limpia, como en Aiguafreda, Sa Tuna, Fornells, playa Fonda o Aiguablava.


Aconsejo hacer el "camí de ronda". Bordea toda la costa. Se trata de un camino señalizado que transcurre paralelo al mar. Has de estar en buena forma física  para hacerlo, porque son kilómetros de camino arriba y abajo con escaleras, pendientes, a veces incluso entra dentro del bosque y en otras atraviesas las playas o los acantilados.


Después de un agotador día de excusión o de playa comer en Begur es la mejor opción. La oferta gastronómica es amplia, variada y de excelente calidad.

Comimos en Can Torrades y nos gustó; tanto el espacio físico del restaurante como la propia comida. Seguro que repetimos. Está ubicado en una casa muy grande, laberíntica, con espacios y habitaciones decoradas con pinturas murales modernistas. Increíble que pueda existir un lugar así.



Allí puedes degustar platos típicos catalanes como los "calçots" o el "trinxat de l'Empordà"



A diferencia de otros lugares de costa, Begur cuenta con alojamientos con encanto. Pequeños hoteles de costa, pero con todas las comodidades. Hoteles dónde cuidan hasta el último detalle. En Begur encuentras alojamientos ubicados al borde de acantilados o en calas escondidas, algunos son lujosos y otros son más sencillos.

En esta época del año muchos de ellos están cerrados, pero siempre puedes encontar alguno abierto todo el año. Girona capital está a 38 kilómetros y suele ser común que,  los días festivos, sus habitantes se acerquen a la costa a comer pescado y a pasar el fin de semana.

Algunos de estos alojamientos son el parador de Aiguablava, Mas Comangau, Hotel sa Calma.




Me alojé en el hotel sa Calma. La habitación estaba muy limpia con impolutas sábanas blancas de algodón. La decoración es un tanto teatral, mezcla diferentes estilos y en la que puedes admirar muebles de anticuario. El hotel dispone de una terraza estupenda con vistas al castillo, en la cual se desayuna de maravilla y en la que se puede tomar un té mientras contemplas la puesta de sol.



Otros hoteles en Begur o cercanos a Begur son: el hotel Aiguablava, hostal sa Rascassa, hotel Aiguaclara, hotel Cap sa Sal , El Convent, Mas ses Vinyes y Hotel del Teatre.
                                              
                         
                         
                         
   

martes, 16 de marzo de 2010

Begur




Begur ha cambiado mucho desde la última vez que estuve allí. Su costa ha experimentado una construcción masiva de casas para segundas residencias.



De todas formas, sigue siendo un lugar especial con una costa abrupta y con grandes extensiones boscosas. Desconsuela pensar que quedan pocos lugares sin edificar o en proyecto de estarlo, pero merece la pena pasar por Begur y detenerse a contemplar su arquitectura tan singular, con edificios medievales o modernistas y disfrutar de la naturaleza que rodea a esta vila de la Costa Brava.


Para ir a Begur las mejores épocas son primavera u otoño. Los inviernos suelen ser duros, con fuertes vientos y en verano la ocupación es elevada.

El casco antiguo de Begur tiene un cierto aire rural, pero con un fuerte sabor marino. 
 

              
                     

                                 

martes, 2 de marzo de 2010